Definición de

Ciberseguridad

La ciberseguridad es el conjunto de las medidas y las acciones que permiten brindar protección frente a las amenazas digitales. El concepto, también mencionado como seguridad informática, refiere a las técnicas y las herramientas que resguardan la integridad de un programa informático, un sistema, una computadora, una red, etc.

A través de múltiples reglas, métodos, protocolos, estándares y normas, la ciberseguridad busca reducir los riesgos vinculados a los datos almacenados en entornos digitales. De este modo, se intenta evitar el acceso no autorizado a la información y la interrupción de procedimientos y operaciones, por ejemplo.

Seguridad informática

La ciberseguridad debe garantizar la protección de datos personales.

Historia de la ciberseguridad

La historia de la ciberseguridad se inicia en la década de 1950, cuando empezaron a establecerse conexiones entre computadoras y fueron surgiendo las primeras redes informáticas. Hasta entonces, para provocar un daño en un equipo o sustraer información del mismo resultaba imprescindible acceder a él en persona.

A partir de la creación de redes, y especialmente desde el nacimiento de Internet, irrumpieron los ciberataques. Los atacantes ya no necesitaban llegar físicamente al dispositivo, sino que podían actuar a distancia.

La idea de ciberseguridad, en este marco, se forjó en los años ’60. Se menciona a la Agencia de Seguridad Nacional del Departamento de Defensa de Estados Unidos y a la Corporación RAND como pioneros en el desarrollo de un informe respecto a las amenazas que pesaban sobre las computadoras en 1967.

Su finalidad

La finalidad de la ciberseguridad es conferir protección a los activos informáticos. Esta noción alude principalmente a la información, pero también refiere a la infraestructura y a los usuarios.

Esto supone que la ciberseguridad debe resguardar los datos que se almacenan en la infraestructura y que utilizan los usuarios, garantizando su disponibilidad, integridad y confidencialidad. En este marco, las medidas tienen que evitar que los datos resulten vulnerables y que los equipos puedan sufrir sabotajes y perjuicios de diversa índole.

De esta manera, la ciberseguridad establece controles de acceso a través de contraseñas y la llamada autenticación de dos factores, por mencionar dos posibilidades. Además puede apelar a la encriptación, el cifrado de datos, el uso de firewalls (cortafuegos) y otros recursos para impedir los delitos informáticos.

La ciberseguridad enfrenta tanto las amenazas externas como las amenazas internas. Incluso contempla acciones para la recuperación de desastres, creando copias de seguridad para posibilitar el reinicio de actividades.

Detección de virus

Un antivirus es una herramienta que ayuda a cuidar la ciberseguridad.

Origen de las amenazas de ciberseguridad

El origen de las amenazas de ciberseguridad puede ser variado. Los programas maliciosos o malware (como un spyware, un ransomware, un troyano o un virus informático) son aquellos cuyo objetivo es propiciar una utilización ilícita de los datos o sistemas, con lo cual deben ser bloqueados.

El malware es un instrumento que usan los hackers, los crackers y otros intrusos para lograr, sin autorización, el acceso a datos de terceros. En ocasiones estas personas se aprovechar de errores de programación, con lo cual estos fallos constituyen en sí mismos amenazas de ciberseguridad.

Las fallas lógicas o electrónicas, una mala intervención del personal técnico, las acciones indebidas o incorrectas de los usuarios y los siniestros (como una inundación o un incendio) también ponen en riesgo la seguridad informática.

Diferentes controles

La ciberseguridad puede poner en marcha diferentes controles. Los controles disuasivos apuestan a minimizar la posibilidad de un ataque desalentando la agresión.

Los controles preventivos, en tanto, se orientan al fracaso de la ofensiva o a la reducción de su impacto, mientras que los controles correctivos suponen una respuesta a incidentes de seguridad y disminuyen el tenor de las consecuencias.

Es importante indicar que hay controles, denominados detectores, dirigidos a detectar los ataques para la activación de las acciones correctivas y preventivas. Por lo tanto, todos estos procedimientos suelen combinarse o complementarse.

Intrusos digitales

La privacidad en línea tiene que ser resguardada a través de la ciberseguridad.

Ejemplos de situaciones que atentan contra la ciberseguridad

Podemos encontrar numerosos ejemplos de situaciones que atentan contra la ciberseguridad. Muchas tienen que ver con la violación de la privacidad del usuario.

Los datos del usuario deben ser protegidos ya que cada individuo tiene la potestad de definir, mediante la gestión de permisos, quién y cuándo puede acceder a su información personal. Si la plataforma o el sistema que almacena los datos no toman las medidas adecuadas de ciberseguridad, pueden producirse fugas de datos.

Cuando, a través de ataque de fuerza bruta, un delincuente logra concretar su intrusión en el sistema y acceder a contenidos almacenados en un servidor de una red social, por ejemplo, la privacidad de los usuarios resulta violentada.

La seguridad en el comercio electrónico, por otro lado, debe ser protegida con esmero. Un ciberdelincuente que consigue robar los datos de una tarjeta de crédito utilizada para pagar compras en línea puede realizar operaciones con el nombre del titular legítimo.

En este contexto, el cumplimiento normativo y el respeto por los estándares de seguridad de las empresas tecnológicas son indispensables para cuidar a los usuarios. De todos modos, la concienciación sobre seguridad cibernética es responsabilidad de todas las personas para no adoptar prácticas que incrementen los riesgos.

Cómo citar este artículo Julián Pérez PortoPublicado por Julián Pérez Porto, el 30 de octubre de 2023. Ciberseguridad - Qué es, historia, origen y ejemplos. Disponible en https://definicion.de/ciberseguridad/
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