Definición de damasco

El concepto de damasco puede emplearse de distintas maneras. Uno de los usos más habituales se vincula a un árbol también llamado alboricoquero, que pertenece al grupo familiar de las rosáceas.

Damasco

A este árbol –de ramas que carecen de espinas, hojas con forma de corazón y flores de color blanco– y a su fruto se los conoce como damasco. El nombre científico de esta planta originaria de China y de amplia presencia en países como Siria, Armenia, Irán y Turquía es Prunus armeniaca.

Los damascos o alboricoques se consumen en todo el mundo. Pueden ingerirse frescos, secos o después de haber sido sometidos a distintos procesos. El fruto además se emplea para la obtención de aceite, para la fabricación de máscaras faciales y para elaborar un licor denominado amaretto (que combina los huesos o carozos del damasco con almendras).

También se llama damasco a una tela de lana o de seda que se caracteriza por su fortaleza y por los dibujos que se forman mediante la urdimbre y la trama. Esta clase de tejido surgió en el siglo XI en Medio Oriente y luego se expandió a Europa.

Damasco, por último, es el nombre de la capital de Siria. Se trata de una de las localidades habitadas de mayor antigüedad de todo el mundo, con una historia de más de 4.000 años. Su casco histórico, de hecho, fue declarado Patrimonio de la Humanidad por la Unesco.

En la Ciudad Vieja de Damasco pueden observarse restos de la muralla romana que la rodeaba junto a ocho de sus puertas, además de numerosos monumentos y edificios que son grandes exponentes del arte islámico.

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Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2017.
Definicion.de: Definición de damasco (https://definicion.de/damasco/)