Definición de solvencia

Solvencia (del latín solvens) es la acción y efecto de solver o resolver (hallar solución a un problema, desatar una dificultad, tomar una determinación, recapitular). El concepto se utiliza para nombrar a la capacidad de satisfacer deudas y a la carencia de éstas.

Solvencia

Por ejemplo: “El banco debe pedir informes para comprobar nuestra solvencia antes de otorgarnos el crédito”, “La empresa tuvo que esforzarse mucho, pero finalmente ha recuperado la solvencia”, “Nuestra compañía necesita el préstamo con urgencia; si bien siempre nos hemos caracterizado por nuestra solvencia, estamos atravesando un momento especialmente difícil”.

Existen agencias y compañías especializadas que se dedican a analizar la solvencia de otras empresas, organizaciones e incluso Estados. Para esto realizan complejos estudios en base a diversos indicadores y finalmente otorgan una calificación de acuerdo a la capacidad de pago de las deudas.

Un ejemplo de calificación sobre la solvencia de una entidad es el ranking que va de la A a la D. Las organizaciones que reciben una calificación A son aquellas con máxima capacidad de pago y plena facultad para cumplir con sus deudas mientras que, en el otro extremo, la calificación D indica una gran vulnerabilidad y serio riesgo de incumplimiento.

Estos análisis de solvencia permiten a quienes otorgan créditos y préstamos conocer la capacidad de pago de la organización que contrae la deuda. Si una empresa con calificación D emite bonos, los compradores deberían tener en cuenta las potenciales dificultades para el cobro. En cambio, si la deuda tiene calificación A, no deberían registrarse problemas ya que la solvencia está virtualmente garantizada.

Diferencias con liquidez

SolvenciaTanto el concepto de liquidez como el de solvencia representan dos criterios de suma importancia a la hora de calificar el desempeño económico de una compañía. Dado que presentan ciertos parecidos, a menudo se los confunde tanto en el habla cotidiana como en textos especializados en temas financieros.

La liquidez de una empresa es su posibilidad de convertir los activos en dinero de manera inmediata, por lo tanto hace referencia a la posesión de ciertos recursos económicos. El más líquido de los activos es el dinero, dado que no necesita atravesar ningún proceso para cumplir con dicha condición. Por otro lado se encuentran los bonos, los certificados bancarios de depósito y los cheques.

Los bienes que no pueden ser considerados activos líquidos son los vehículos, los muebles y los inmuebles, ya que teóricamente no pueden brindar a su dueño el dinero necesario de forma instantánea.

Dado que la solvencia indica la posesión de los medios o las propiedades necesarias como para que un individuo o una compañía pague sus deudas, es posible tener liquidez y no ser solvente o, por el contrario, estar en condiciones de satisfacer los compromisos con los acreedores pero no contar con activos que puedan convertirse en dinero con facilidad y de manera inmediata.

Un ejemplo claro de la primera situación es un empresario que posee un terreno valorado en un monto varias veces superior al dinero que necesita para comenzar su actividad, pero que no cuenta con el efectivo para dicho fin. Es probable que un banco le otorgue un crédito sin problemas, dado que su propiedad representa una gran solvencia y actúa como garantía de la devolución del préstamo; sin embargo, la parcela no es un activo líquido, y en este caso sería absurdo deshacerse de él, dado que es indispensable para la empresa.

En cambio, si una persona cuenta con un gran capital en efectivo pero no posee propiedades o los medios para probar que es capaz de saldar una deuda, no hay muchas posibilidades de que un banco le otorgue un crédito, ya que su liquidez no acarrea su solvencia.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Publicado: 2010. Actualizado: 2014.
Definicion.de: Definición de solvencia (https://definicion.de/solvencia/)