Definición de antónimo

Un término es antónimo de otro cuando enuncia un concepto contrario u opuesto al mismo. Se trata de una idea que se emplea en el terreno de la lingüística a la hora de clasificar las palabras.

Antónimo

Un antónimo siempre adquiere esta clasificación al establecer un vínculo con su opuesto. Es decir: ningún término es antónimo por sí solo. Lo mismo ocurre con los sinónimos, que son términos que expresan un significado semejante o igual.

Por ejemplo: “joven” y “viejo” son antónimos. El primer concepto alude a algo o alguien de escasa edad o antigüedad, mientras que la segunda noción refiere a lo contrario: a algo o alguien de muchos años de vida o existencia. Puede decirse, de este modo, que un hombre no puede ser “joven” y “viejo” de manera simultánea. Si es “joven”, no es “viejo” y viceversa, ya que los antónimos expresan lo opuesto.

Existen diferentes tipos de antónimos. Los antónimos recíprocos son aquellos que necesariamente requieren de la existencia del otro. En este contexto, podemos mencionar las acciones de “pagar” y “cobrar”. Para que una persona “pague” algo, otra tiene que “cobrarlo”. No se puede “pagar” una cosa si nadie la “cobra”.

Los antónimos complementarios, por su parte, eliminan sus significados entre sí. Si una persona está “casada”, no puede estar “soltera”. Es imposible estar “casado” y, de manera simultánea”, ser “soltero”.

Los antónimos graduales, por último, ejercen una oposición que es gradual, ya que entre ambos hay otros términos con un grado diferente. “Caliente” y “frío” son antónimos graduales: entre ellos hay adjetivos como “tibio” o “templado”.

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Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2015.
Definicion.de: Definición de antónimo (http://definicion.de/antonimo/)