Un aval es un escrito en que alguien actúa en respuesta de la conducta de otra persona. Dicho concepto, que procede del francés aval, suele utilizarse en el ámbito de la política.

AvalEn el lenguaje cotidiano, la noción de aval se utiliza como sinónimo de apoyo o respaldo. En este caso, no es necesario que el aval se materialice en un documento o texto, sino que puede expresarse en palabras o demostrarse con acciones. Por ejemplo: “El entrenador recibió el aval de la dirigencia y se mantendrá en el cargo más allá del resultado del próximo partido”, “El presidente dio su aval al senador para que lanzara su candidatura”, “Si estás decidido a poner en marcha tu propia empresa, cuenta con mi aval”.

En el ámbito comercial, el aval es la firma que se pone al pie de una letra de cambio o de otro documento de crédito y que implica que el firmante responderá de su pago en el caso de que éste no sea efectuado por la persona principalmente obligada.

El aval puede entenderse como un compromiso unilateral de pago a favor de un tercero. El beneficiario del aval recibirá la prestación en caso de que el deudor no cumpla con los compromisos de pago. La persona que firma el aval se conoce como avalista o garante.

El avalista actúa como garante de obligaciones ajenas (sólo cubre el pago de un préstamo y de sus intereses cuando el deudor original no cumple con aquello que le corresponde). Cuando el avalista es un banco, se habla de aval bancario.



    Definiciones relacionadas:
  1. Definición de garante
  2. Definición de carta de crédito