
Las personas tienden a desarrollar una conducta adaptativa al entorno.
La conducta es la manera o modalidad que tiene una persona de comportarse en diversos ámbitos de su vida. Por eso, el término suele emplearse como sinónimo de comportamiento, ya que se refiere a las acciones que desarrolla un sujeto frente a los estímulos que recibe y a los vínculos que establece con su entorno.
Por ejemplo: «El Tribunal de Disciplina anunció que castigará la conducta del jugador», «La maestra me sancionó por mi mala conducta», «Es un juez de conducta intachable».
Temas
ResumenTipos de conducta
A la hora de hablar de la conducta humana es frecuente que se diferencie entre tres patrones o estilos de comportamiento, mencionados sobre todo en el marco de la psicología cognitivo-conductual. De este modo, se reconoce la conducta agresiva, desarrollada por aquellas personas que se caracterizan por tratar de satisfacer sus necesidades, disfrutan del sentimiento de poder, aspiran a tener la razón, cuentan con la voluntad de humillar a los demás y suelen ser enérgicas.
La conducta pasiva, en tanto, suele corresponder a individuos tímidos, que ocultan sus sentimientos, tienen sensación de inseguridad o de inferioridad, no saben aceptar cumplidos y tienden a ser víctimas de abusos o aprovechamiento por parte de los demás.
La conducta asertiva es otro tipo de conducta. En este caso, los sujetos suelen cumplir con sus promesas, reconocen tanto sus defectos como sus virtudes, se sienten bien consigo mismos y buscan hacer sentir bien a los demás, basando sus relaciones en el respeto.
Por supuesto, estas características son generalizaciones. Ningún ser humano se comporta exactamente igual a lo que expresa la teoría ni tiene una conducta uniforme en todos los ámbitos y momentos. Un hombre puede actuar con agresividad en la casa y ser pasivo en el entorno laboral, por mencionar una posibilidad.

La personalidad, el temperamento y el carácter inciden en las características de la conducta.
La mirada desde distintas ciencias
La etología es una disciplina científica que estudia la conducta animal, especialmente en relación con su ambiente y desde una perspectiva biológica y evolutiva. Desde las ciencias sociales, la conducta se examina considerando factores biológicos, psicológicos, sociales, culturales y económicos.
Podría decirse que la conducta comprende comportamientos y acciones que pueden manifestarse de manera observable, aunque también puede estar relacionada con procesos internos. Si el individuo respeta aquellas reglas que, en el marco de una comunidad, se consideran como aceptables o valiosas, se dirá que tiene una conducta socialmente aceptada o conforme a las normas.
Hay muchas películas que han abordado el tema de la conducta. Este sería el caso, por ejemplo, de «Conducta criminal» (2008) que gira en torno a la figura de una bibliotecaria que, tras la muerte de un escritor, decide publicar el último texto del autor firmándolo ella misma.
Es interesante señalar que el diccionario de la Real Academia Española (RAE) menciona otros significados menos frecuentes de la palabra conducta, como el transporte de dinero en carros o la comisión que se encarga de dirigir a quienes van a la guerra.

La escuela contribuye al moldeamiento de la conducta para ajustarla a las expectativas sociales.
Ejemplos de conducta
Tomemos el caso de un niño que asiste a la escuela primaria. Allí, suele respetar las indicaciones de los docentes y no genera conflictos. Su respuesta a los requerimientos de los maestros es positiva, y además no se pelea con sus compañeros. Por eso, puede decirse que tiene buena conducta en el establecimiento educativo.
En cambio, otro niño no acata las órdenes de los maestros y se enfrenta frecuentemente a sus compañeros. Los castigos y las sanciones que se le imponen no funcionan para modificar sus hábitos ni para controlar sus impulsos: su actitud es desafiante, con escasa empatía. Por lo tanto, muestra una conducta disruptiva que le produce múltiples problemas en el ámbito escolar.
Pensemos ahora en una tenista. Lleva adelante una rutina exigente, con entrenamientos intensos. La deportista también asiste a sesiones con un psicólogo, quien le brinda herramientas para favorecer su autocontrol y fortalecer sus procesos de toma de decisiones. En este marco, la joven elige no salir de noche ni beber alcohol para no afectar su rendimiento. Así, la tenista desarrolla una conducta en conformidad con las exigencias del deporte profesional.
Es importante considerar que una conducta inadecuada no siempre es susceptible de sanción. Si una tenista no tiene hábitos saludables, seguramente no rendirá al máximo de sus posibilidades; sin embargo, mientras no viole el reglamento de su deporte, su conducta no será castigada. Por el contrario, si un estudiante no acata las normas de su escuela, existen mecanismos formales que establecen penalizaciones de acuerdo con el tenor de las faltas. En las situaciones más graves, un alumno puede sufrir la expulsión de la institución, aunque eso depende de cada establecimiento o sistema educativo.
También hay castigos informales, como los que aplican los padres ante la mala conducta de un hijo. Si a un niño se le pide que no juegue con una pelota adentro del hogar, y el pequeño lo hace de todos modos, puede ser castigado con la prohibición de ver televisión o de comer golosinas, por ejemplo.
