Una conexión (del latín connexĭo) es un enlace o una atadura que une una cosa con otra. El término nombra a la acción y efecto de conectar (unir, enlazar, establecer relaciones).
Las conexiones pueden ser físicas o simbólicas. El concepto se utiliza para nombrar a la unión de ideas o intereses y para designar a las amistades. Por ejemplo: “Voy a tratar de conseguirte trabajo en el Ministerio de Economía: tengo una conexión importante allí”, “Juan tiene conexiones en el club ya que va al gimnasio todas las tardes”, “Creo que existe una conexión muy fuerte entre nosotros que no puede negarse”.
El término es muy frecuente en las telecomunicaciones y en la informática. Una conexión es un enlace entre un emisor y un receptor a través del cual se envía un mensaje. Las características de la conexión dependen del tipo de enlace: existen conexiones entre computadoras vía ADSL, cablemódem, redes internas, etc.: “Tuve problemas de conexión y no pude enviarte el archivo”, “Quiero descargar una película pero la conexión de esta computadora es muy lenta”.
En el ámbito informático, la conexión puede presentar distintas velocidades según las características técnicas. No es lo mismo conectarse a Internet a través de una línea telefónica que mediante una línea ADSL. Estas consideraciones, por supuesto, no tienen sentido en otros usos del término (como en el caso de las conexiones para referirse a los contactos o amistades).
Para la geometría, una conexión es una forma de especificar la diferenciación covariante en una variedad diferenciable.