Se conoce como golpe a la acción y efecto de golpear, un verbo que nombra tanto los impactos físicos como simbólicos. El Estado, por su parte, es una forma de organización social soberana y coercitiva que tiene autoridad para regular el funcionamiento de la sociedad dentro de un determinado territorio.
La definición de ambos términos nos permite comprender a qué nos referimos con el concepto de golpe de Estado. Se trata de una actuación violenta realizada por fuerzas militares o rebeldes que intenta hacerse con el gobierno de un Estado. El golpe de Estado, de esta forma, supone un desplazamiento de las autoridades existentes y el cambio de mando de las instituciones estatales.
El golpe de Estado implica una violación de la legitimidad constitucional ya que atenta contra las normas legales de sucesión en el poder. Es posible distinguir entre dos grandes tipos de golpes de Estado: el golpe institucional es aquel que tiene lugar cuando la toma del poder es ejecutada por integrantes del propio gobierno, mientras que el golpe militar es concretado por las fuerzas armadas. En las últimas décadas se ha sumado la noción de golpe de mercado para hacer referencia a los cambios institucionales impulsados por la presión de grupos económicos en condiciones de desestabilizar la economía.
Existen varios términos que suelen utilizarse como sinónimos de golpe de Estado pero que, en realidad, tienen otros significados. Una revolución, por ejemplo, implica un cambio social profundo, algo que puede no estar presente en un golpe de Estado. La guerra civil, por otra parte, es un enfrentamiento militar extendido en el tiempo entre integrantes de una misma sociedad (el golpe de Estado, en cambio, es una acción rápida). Las rebeliones, revueltas y motines, por último, son desobediencias colectivas sin intenciones de tomar el poder.