El pasado es el tiempo que pasó y que, en una línea cronológica, ha quedado atrás. Se conoce como pasado tanto a dicho tiempo como a las cosas que sucedieron en él. Por ejemplo: “Las adicciones del cantante ya quedaron en el pasado”, “El pasado turbulento del jugador salió a la luz cuando intentó cruzar la frontera y fue detenido por la policía”, “Argentina fue un país muy próspero en el pasado, pero actualmente sufre grandes problemas económicos y tiene a más de la mitad de la población bajo la línea de pobreza”.
Existen distintas formas de analizar el pasado. Hay quienes creen que todo tiempo pasado fue mejor: se trata de una postura pesimista que no cree en el progreso de la Humanidad, sino que defiende la realidad vivida en años anteriores.
Otra posición filosófica, más asentada en la realidad, sostiene que el pasado debe ser recordado para rescatar lo positivo y para no repetir los errores. En este sentido, el pasado sería la base sobre la cual se construye el presente y se planifica el futuro.
Una tercera postura afirma que el pasado no existe (o que, al menos, sólo existe en la mente de las personas). De acuerdo a esta noción, lo único que tiene existencia real es el presente: el pasado ya pasó y el futuro aún no ha llegado.
Para la física, el pasado de un suceso A es el conjunto de todos los puntos del espacio-tiempo que pueden influir en lo ocurre en A. Para la mecánica clásica, el pasado de un suceso depende de la posición temporal y no de la posición espacial.