La publicidad es el estado o cualidad de público, aunque el concepto suele hacer referencia a la divulgación de anuncios con fines comerciales. Lo publicitario es aquello perteneciente o relativo a la publicidad.
Un texto, por otra parte, es una composición de signos codificada en un sistema, que forma unidad de sentido y que tiene intención comunicativa.
Estas dos nociones nos permiten definir al texto publicitario, que es aquel que intenta llamar la atención de potenciales consumidores respecto al producto o servicio que se desea promocionar.
El texto publicitario puede ser desarrollado a partir de textos argumentativos (ya que exponen las razones que deberían llevar al consumidor a comprar el producto o contratar el servicio), textos descriptivos (con los detalles y características de aquello que se pretende comercializar) y textos narrativos (cuando se narra una pequeña historia con la intención de presentar lo anunciado).
La finalidad de un texto publicitario siempre es la persuasión. Por ejemplo: “Compre este chocolate hecho con leche de vaca” es un texto que, en caso de pretender ser publicitario, tiene poco poder de persuasión. Distinto sería un texto que mencione “Compre el más rico chocolate, elaborado de forma natural con leche de vaca de nuestra propia granja y sometida a los más rigurosos controles de calidad”.
Es probable que el texto publicitario incluya un lema o eslogan. Se trata de una frase que se utiliza de modo repetitivo para identificar a una marca o fijar una idea. Un ejemplo de eslogan es “Think different” de Apple o “Impossible is nothing” de Adidas.