El término todo proviene del latín totus y hace referencia a algo que se toma o se comprende enteramente. Por ejemplo: si en un salón hay ocho personas de sexo masculino y ninguna mujer, puede decirse que allí todos los asistentes son hombres.

TodoEn un marco determinado, la noción de todo es absoluta (es decir, no tiene graduaciones o términos medios). Si leemos una información que afirma que todos los jugadores titulares de un equipo de fútbol recibieron sobornos, el dato supone que los once integrantes fueron sobornados. No es posible considerar que dicho soborno haya llegado a dos, cinco o diez jugadores, ya que cualquier cantidad que no sea once no será “todo el equipo”.

Cuando la idea de todo se utiliza para generalizar, se incurre en errores. Una frase del tipo “Todos los políticos son corruptos” supone que no existe ningún político honesto, lo cual es falso. Sin embargo, en el lenguaje cotidiano, dichas expresiones son habituales. El término también se usa para ponderar en exceso alguna circunstancia o cualidad: “Todo es un problema en esta escuela”, “El asado es todo hueso, casi ni puede comerse”, “El atleta ganador de la medalla dorada es todo músculo”.

Todo, por último, es un concepto filosófico que se vincula a la categoría de totalidad. Esto implica abarcar el mundo como una gran unidad. Los pensadores marxistas sostienen que el capitalismo, con la división del trabajo y la lucha de clases, lleva a la alienación, que hace que las personas consideren al mundo a partir de diversos fenómenos inconexos.

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