Definición de andrógino

La etimología de andrógino nos lleva primero a la lengua latina y luego a la griega, donde procede de un vocablo compuesto que combina las nociones de “varón” y de “mujer”. La primera acepción del término que menciona la Real Academia Española (RAE) en su diccionario, en este marco, alude al adjetivo hermafrodita: que cuenta con ambos sexos.

Andrógino

La condición de andrógino recibe el nombre de androginia. Esta cualidad, en el ser humano, se relaciona con evidenciar rasgos exteriores que no coinciden con las características propias del sexo de uno. Un hombre que tiene pelo largo, se depila las cejas y pinta sus labios puede ser calificado como andrógino, ya que su apariencia física se asocia a una mujer y no a la estética masculina.

Platón fue quien utilizó esta idea por primera vez en “El Banquete”, mencionando a seres que contaban con dos sexos en su cuerpo. Mediante un rayo, Zeus escindió esos sexos y, de esta manera, los andróginos “perdieron” su otra mitad. A partir de este concepto se desarrolló la postura que sostiene que las personas se encuentran a la búsqueda de esa otra mitad al tratar de formar pareja.

En los últimos años, varios modelos andróginos han alcanzado la fama por lo llamativo que resulta que una persona pueda lucir ropa destinada a los dos sexos. Se trata de individuos que, a simple vista, resulta difícil determinar si son hombres o mujeres. En dicha dualidad radica su popularidad en la industria de la moda. Hay que tener en cuenta, de todos modos, que los sujetos andróginos suelen ser discriminados porque no cumplen con los estereotipos del hombre y la mujer.

A pesar de dicha discriminación, que en los peores casos puede llegar a límites de suma violencia, no todo es negativo para las personas andróginas: las más afortunadas cobran fortunas por sus trabajos en las pasarelas y deslumbran a los lectores de revistas de moda con sus aspectos de sexo indescifrable.

Uno de los casos más reconocidos es el del famoso Strav Strashko, un modelo que ha posado para las marcas más importantes, siempre como mujer, a pesar de no haberse sometido a ninguna operación. Lo descubrieron a los dieciséis años y desde entonces hace uso de su particular belleza para demostrar que los muros que dividen a los hombres de las mujeres no son más que una de las tantas imposiciones sociales.

El machismo nos lleva a pensar en ese mundo ficticio compuesto exclusivamente por seres heterosexuales, los cuales se agrupan obligatoriamente en parejas y dedican su vida a la procreación: el hombre es rudo y sale a buscar el dinero para comprar alimento; la mujer es frágil, y por esa razón espera a su caballero en la casa, mientras limpia y cocina para él y su descendencia. Nacer con aspecto indefinido no es precisamente una bendición frente a quienes arrastran esas ideas arcaicas, pero por lo visto hay una luz de esperanza que los puede ubicar fuera del alcance de los garrotes.

Es importante señalar que no debemos confundir los términos andrógino y andrógeno: este último sirve para hacer referencia a la hormona que promueve el surgimiento de los caracteres sexuales secundarios del hombre. Como suele ocurrir en estos casos, existen muchos textos en los medios de comunicación en los cuales se usan de forma incorrecta, como si ambos significasen “rasgos externos que no responden claramente al sexo de la persona”.

Si nos remitimos a la etimología de ambas palabras, vemos que andrógino está formado por las voces griegas correspondientes a “varón” y “mujer” (andrós y giné, respectivamente), mientras que andrógeno combina “varón” con el sufijo -geno, que indica “que produce o genera”.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Publicado: 2015. Actualizado: 2017.
Definicion.de: Definición de andrógino (https://definicion.de/androgino/)