Definición de género

Con origen en el latín genus / generis, la noción de género tiene una multiplicidad de usos y aplicaciones según el ámbito en el que sea utilizada dicha palabra. A continuación presentamos algunas de las definiciones que tiene.

Género

En el ámbito del comercio, género puede ser sinónimo de mercancía (el producto que se ofrece en venta), tejido o tela. Se dice por ejemplo: “No tenemos más géneros que ofrecer”, “Trabajamos con géneros de seda y lino en la confección de nuestras camisas” o “El diseño es bonito, pero la calidad del género deja mucho que desear”.

En el plano científico, el género indica una de las formas de agrupación de los seres vivos, según aquellas características que pueden compartir varios de ellos entre sí. Para la biología, por ejemplo, el género es un taxón que permite agrupar a las especies. Así podemos decir que el perro es un animal que pertenece al género Canis, en el que también se pueden incluir a los lobos, los coyotes y otras especies. Mientras que en la sociología y otras ciencias sociales, el género está vinculado a la sexualidad y a los valores y conductas que se atribuyen de acuerdo al sexo.

En las artes, el género es una categoría o clasificación que se emplea para organizar las obras según sus características formales o sus contenidos.

Géneros literarios

En lo que respecta al mundo literario, el término género sirve para diferenciar entre obras de diferentes características. Es importante antes que nada, destacar que la definición de género literario está relacionada con las características retóricas y semióticas que hace que determinados textos sean ubicados en un mismo conjunto.

Pese a que ha pasado mucho tiempo, el discurso literario se halla dividido en los mismos tres claros géneros que definiera Aristóteles en la Grecia Clásica (lírico, narrativo y dramático). Cada uno de ellos denota tres formas estéticas en las que los seres humanos nos relacionamos con el mundo; y como con el paso del tiempo han surgido otras formas de expresión que no se encuentran tan ligadas a esta clasificación, es que se han creado los subgéneros, que permiten establecer una mayor claridad en las diferencias entre textos de carácter diverso.

La lírica es el género literario que más se acerca a las emociones, que permite expresar los sentimientos casi de forma directa. La poesía se encuentra dentro de este género y permite que el autor refleje sus sentimientos, se encuentra escrita en forma de verso y uno de sus elementos fundamentales es el ritmo.

Algunos de los subgéneros que se incluyen en la lírica son la égloga (representación de una imagen de tipo campestre, donde se toca el tema de la comunicación entre el hombre y la naturaleza), la elegía (poesías que tocan el tema de la muerte), oda (alabanzas en su mayoría amorosas, poesía cantada), la sátira (ridiculización de ciertos defectos de las personas, la sociedad o la religión, por ejemplo), entre otros.

El género narrativo incluye a aquellas obras donde se cuentan historias escritas en forma de prosa y que cuentan con una característica determinada, en cuanto a quien cuenta la historia y a cómo se desarrolla la misma.

En una obra narrativa pueden existir varios tipos de narrador. En tercera persona: puede ser omnisciente (tiene total conocimiento de los hechos y de los razonamientos de todos los personajes. No participa de la historia, simplemente la narra) u observador (va contando lo que ve, como si se tratara de una cámara que va captando el entorno y detallando lo que acontece en un espacio determinado). En primera persona: puede ser protagonista (en el caso de una autobiografía, ya sea real o ficticia) o secundario (ha presenciado el desarrollo de los acontecimientos, es un testigo de lo que se narra en la historia e interactúa con alguno o todos los personajes de la misma). En segunda persona el narrador habla utilizando la segunda persona del singular (se narra la historia a sí mismo o a algún otro yo de su personalidad).
Por otro lado, la estructura de un texto narrativo puede variar pero generalmente respeta los siguientes aspectos. Presentación o inicio (donde se plantea el comienzo de la historia, se describe a los personajes, etc), desarrollo o nudo (se presenta un conflicto claro que deberá ser resuelto) final o desenlace (solución del conflicto y cierre de la historia).

Algunos ejemplos de este tipo es el relato (narración breve que en algunos casos puede dejar una enseñanza), la novela (varias historias narradas a través de un hilo que puede mantenerlas unidas) y la narración épica (escrita en verso o prosa donde se narra una historia con personajes reales cuya historia puede o no ser real. Ejemplo: Poema de Mío Cid).

El tercer género, el dramático se caracteriza por ser una historia donde no existe un narrador, sino que ha sido escrita para ser representada delante de un público. Estas obras se encuentran principalmente escritas en forma apelativa y expresiva.
Alguno de los subgéneros dentro del drama son la comedia (experiencias de la vida desde una visión cómica y con un final feliz) y la tragedia (conflictos sumamente complicados entre diferentes individuos, donde intenta cautivarse al espectador y provocar sentimientos de compasión, tristeza y comprensión).

Así como ocurre en la literatura, en el cine, las películas suelen dividirse en géneros como comedia, acción, drama o suspenso, lo que le permite a los espectadores saber cuáles serán las características o el estilo de las propuestas aún antes de verlas. Por poner un ejemplo, se espera que una cinta del género del terror busque impactar y atemorizar al público con imágenes tenebrosas que generen la producción de adrenalina y despierten ciertos instintos en los espectadores; cuando una película que se encuentra dentro de este género no consigue dichos fines, se dice que no está a la altura de las necesidades del género.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Publicado: 2008. Actualizado: 2012.
Definicion.de: Definición de género (https://definicion.de/genero/)