Definición de antipatía

El vocablo griego antipátheia llegó al latín como antipathīa, antecedente etimológico más cercano del término antipatía. Así se denomina a la aversión experimentada hacia una cosa, una situación, un animal o un individuo.

Antipatía

La antipatía, por lo tanto, es un sentimiento generado por el rechazo a algo. Aquel o aquello que resulta antipático es mal visto.

Lo opuesto a la antipatía es la simpatía. Mientras que la antipatía supone una animosidad o un aborrecimiento, la simpatía representa una inclinación afectiva.

Existen múltiples causas que pueden llevar al desarrollo de la antipatía. Supongamos que una persona se ofende ante un comentario de una vecina. A partir de ese episodio, empieza a registrar una antipatía hacia a la otra persona. Por eso intenta no cruzársela ni tener que hablar con ella.

Tomemos el caso de un empleado que cree que su jefe no lo valora y que hasta lo reprende de manera injusta. Este trabajador va forjando una antipatía por su superior jerárquico, a quien aborrece por su actitud y por sus disposiciones.

Estos ejemplos nos muestran situaciones en las cuales la antipatía parece posible de justificar, ya que se origina en actos de relativa agresividad o falta de consideración. Sin embargo, también puede surgir por cuestiones más difíciles de explicar, que entran en la categoría que en el habla cotidiana llamamos «de química» o «de piel» y que nos llevan a ser más o menos compatibles con alguien sin saber exactamente por qué.

La antipatía de muchos dirigentes políticos por el periodismo es notoria. A los gobernantes no les agrada que los periodistas les recuerden sus promesas incumplidas ni que marquen los efectos negativos de sus decisiones. Por eso se niegan a dar entrevistas o suelen discutir con los trabajadores de prensa. En los últimos años, además, se hizo frecuente que los políticos recurran a las redes sociales para expresar su antipatía por los reporteros y los analistas.

AntipatíaEste fenómeno se usa muchas veces como base de chistes o situaciones cómicas en la ficción, donde los periodistas y reporteros se presentan como personas voraces de información e incapaces de mostrar compasión por las personas a las que investigan. Algo similar sucede con los abogados, por ejemplo. Sin embargo, tratarlos a todos por igual es incurrir en una generalización. La buena prensa es necesaria para mantenernos informados, nos da ciertas herramientas esenciales para defendernos de la corrupción de nuestros políticos y nos abre la ventana a todos los rincones del mundo.

En ocasiones, la antipatía compartida puede dar lugar a un movimiento social o a un acto público. Muchos sujetos que sienten antipatía por el presidente pueden reunirse en una plaza para manifestarle su disconformidad, por mencionar una posibilidad.

Este es otro tipo de antipatía que se usa en la comedia con mucha frecuencia, aunque también en el ámbito de los programas de televisión en los que se tratan temas de interés general con un tono que se sitúa a mitad de camino entre el periodismo y la comedia. Reírse de los propios dirigentes políticos es una cuestión cultural imposible de derribar, que a la mayoría de la gente le genera un placer incomparable, en parte porque puede descargar la tensión que supone estar por debajo de otra persona a nivel jerárquico, algo que experimentamos desde la infancia con nuestros padres, maestros y, más adelante, nuestros empleadores.

El problema comienza cuando de la antipatía surge un rechazo absoluto por cualquier acto de la otra parte, al punto de pasar por algo aquellas cosas con las que podríamos estar de acuerdo. Dado que la antipatía es un estado y no una reacción puntual, nos condiciona desde que surge hasta que, en casos remotos, desaparece.

Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Publicado: 2019. Actualizado: 2020.
Definicion.de: Definición de antipatía (https://definicion.de/antipatia/)

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