Definición de demiurgo

Un término griego (dēmiourgós) que puede traducirse como “creador” derivó, en nuestro idioma, en demiurgo. Así se denomina, en distintas corrientes filosóficas, a la divinidad o el ente que creó o que impulsó el universo.

Demiurgo

La filosofía gnóstica y la filosofía platónica son dos de las escuelas que apelan a la idea de demiurgo. Puede entenderse al demiurgo como un hacedor o un organizador de la realidad.

De acuerdo a Platón, el demiurgo se encarga de copiar las ideas (perfectas) en la materia (imperfecta). Así se obtienen los objetos que forman parte del mundo real, el cual intenta imitar la perfección del plano ideal.

El demiurgo platónico, en este marco, es un ser divino que contempla las ideas y las toma como modelos con el objetivo de plasmarlas en la materia. Esto quiere decir que tanto las ideas como la materia resultan preexistentes al demiurgo. Esta particularidad diferencia claramente a esta divinidad del Dios cristiano, que creó el universo partiendo de la nada.

Para los gnósticos, en cambio, el demiurgo tienen la función de ordenar el mundo material y resulta la encarnación de lo maligno, ya que ata al ser humano a las pasiones de la materia.

El gnosticismo postula la existencia de mundo espiritual (superior), con un Dios desconocido, y un mundo material (inferior), en el cual residen los seres humanos. El verdadero Dios es aquel del universo espiritual; el demiurgo es el ordenador del universo material. Esta condición degradada del creador es la razón de las miserias de la realidad.

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Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2017.
Definicion.de: Definición de demiurgo (https://definicion.de/demiurgo/)