Definición de detector

Detector es aquel o aquello que tiene la capacidad de detectar. Este verbo, por su parte, refiere a advertir la presencia de alguna cosa que, por diversos motivos, no resultaba evidente.

Detector

El uso más habitual de la noción está asociado a ciertas máquinas que pueden captar algún fenómeno, por lo general peligroso. De este modo, cuando el detector descubre aquello que le ha sido indicado que detecte en su programación, emite algún tipo de alerta o señal, dando aviso de la detección.

Un ejemplo de detector es el detector de humo, que logra reconocer la existencia de humo en un ambiente. Dado que el humo es un signo de un posible incendio, estos detectores sirven como mecanismo de seguridad: detectan humo, emiten una señal sonora (alarma) e informan a las personas que un ambiente podría estar incendiándose.

El detector de metales, por su parte, está orientado a la detección de piezas metálicas. Esto le permite descubrir armas que algunos sujetos pueden ocultar en su ropa o equipaje. Estos detectores, de todas formas, también se emplean en la minería y la arqueología para buscar ciertos materiales u objetos.

Los detectores de billetes falsos se encargan de analizar la composición del dinero para confirmar su autenticidad. Estos dispositivos suelen combinar herramientas infrarrojas y magnéticas para advertir si un billete cuenta con todos los mecanismos de seguridad oficiales o si se trata de una falsificación.

El detector de mentiras, el detector de movimiento o intrusos y el detector de gas son otros aparatos que tienen la detección de un cierto fenómeno como finalidad.

Detector de mentiras

DetectorTambién conocido como polígrafo y máquina de la verdad, el detector de mentiras es un instrumento que sirve para medir una serie de respuestas fisiológicas y ayudar a sus operadores a analizar el grado de veracidad de la persona evaluada. Por lo general, lleva un registro de las variaciones en el ritmo cardíaco, la presión arterial y la frecuencia respiratoria, así como de la conductancia de la piel y la respuesta galvánica, que surgen ante la formulación de las preguntas que conforman el cuestionario de la prueba.

La historia cuenta que su inventor fue Leonarde Keeler y que dio con este revolucionario dispositivo en el año 1938, época en la que trabajaba para el Departamento de Policía de Berkeley, en California. El primer detector de mentiras tenía tres canales y devolvía el resultado de las pruebas en papel.

Si bien la televisión alimenta la idea de la supuesta efectividad del detector de mentiras, en la realidad existe un gran número de detractores, que se basan en su falta de exactitud y en la facilidad con la que una persona entrenada puede burlar su sistema. Por otro lado, quienes lo defienden afirman que existe una relación directa e infalible entre el estímulo y la serie de reacciones que presenta el cuerpo humano a la hora de responder a una pregunta, y que cada emoción tiene un espectro psicofisiológico muy definido.

La ciencia, por su parte, no ha podido demostrar que de un mismo estímulo siempre surja la misma emoción, ni que se puedan medir las respuestas que las emociones producen en el cuerpo.

Uno de los aspectos más negativos del detector de mentiras es que, dado el grado de ansiedad al que se deben someter las personas evaluadas muchas veces, no es raro que emita resultados falsos, que ensucien la reputación de un inocente sólo porque los nervios lo hayan traicionado. Son muchas las fuentes que dan consejos a sus lectores para engañar al polígrafo, muy útil para tranquilizar a quienes no tengan nada que ocultar y teman que falle la prueba, pero peligroso si caen en manos de un criminal.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Publicado: 2012. Actualizado: 2014.
Definicion.de: Definición de detector (https://definicion.de/detector/)