Definición de

Verbo

Escribir

La morfología del verbo incluye una raíz y uno o más morfemas.

Un verbo es una clase de palabra que puede modificarse para concordar con la persona, el número, el tiempo, el modo y el aspecto que posea el sujeto del cual habla.

Con origen en el término latino verbum, el verbo es el elemento de una oración que da la pauta de existencia y describe una acción o estado que influye al sujeto. Se trata del núcleo de una estructura que puede marcar la división del sujeto y el predicado.

Básicamente podemos decir que el verbo es el que indica qué actividad realiza el sujeto gramatical de una oración y que puede expresar estados de ánimo, sentimientos, acciones, actitudes o estados. El verbo puede señalarse a través de un término que determine acción en el caso de la voz activa o como un complemento en el caso de la pasiva.

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Características de los verbos

A la rama de la lingüística dedicada al análisis de los elementos de la lengua se la denomina gramática. Esta especialidad estudia los distintos tipos de palabras que existen.

Una palabra, de este modo, puede ser un sustantivo, un adjetivo, un adverbio, un pronombre, una preposición, una conjunción, una interjección, un artículo o un verbo.  Los verbos, al igual que los sustantivos, los adjetivos y los adverbios, se constituyen como una categoría léxica ya que presentan contenidos semánticos y referenciales.

Para la sintaxis, el verbo supone una predicación, siendo el núcleo sintáctico del predicado. Se forma a partir de una raíz a la cual se unen distintos morfemas.

Los complementos

En una oración, el verbo puede estar acompañado por una o más palabras que reciben el nombre de complementos. Cuando se trata de una oración compuesta, el complemento verbal es otra oración.

Estos complementos verbales pueden ser directos, indirectos, predicativos, preposicionales y de otras clases. En algunos casos son complementos sintácticos (de requerimiento obligatorio) y en otros, adjuntos (es decir, no argumentativos).

Almanaque

Si una acción se realizó en un período ya concluido, el verbo debe conjugarse en pasado.

Clasificación del verbo

Los verbos pueden clasificarse de muchas formas. Desde un punto de vista morfológico pueden ser regulares o irregulares; desde la duración temporal de las acciones, perfectivos o imperfectivos; de acuerdo al aporte de significado que ofrezcan pueden ser copulativos, semicopulativos, predicativos, transitivos, recíprocos, reflexivos, intransitivos o pronominales; si sirven para apoyar el significado de otros verbos, se llaman auxiliares.

Podemos definir algunos de ellos a modo de ejemplo. Los verbos transitivos son aquellos que exigen la existencia de un objeto directo para alcanzar un significado completo; los intransitivos, en cambio, no necesitan que haya un un objeto directo en la oración que condicione al verbo.

Los verbos irregulares poseen conjugaciones particulares para los tiempos verbales primitivos como el presente del modo indicativo, el pretérito perfecto simple del indicativo y el futuro simple del mismo modo; los verbos regulares son, por el contrario, los que respetan los sistemas de conjugación más utilizados en el idioma al que pertenezcan. Otros tipos de verbos son el personal, el impersonal, el terciopersonal, el defectivo y el copulativo.

Dormir

El gerundio es una forma del verbo que no se define por la persona, el número, el modo ni el tiempo. Por ejemplo: «Está durmiendo».

La conjugación

La utilización de un verbo dentro de una oración recibe el nombre de conjugación. En algunos idiomas los verbos se utilizan en infinitivo siempre y se interpreta el tiempo verbal con la ayuda de ciertas partículas; en español, todos los verbos deben ser conjugados para conocerse el real significado que poseen. Es fundamental, por tanto, que el verbo se adapte al resto de las palabras (como los sustantivos) para no desentonar ni en género ni en persona o número frente a los argumentos o complementos. Si analizamos nuestro idioma, por ejemplo, advertiremos que con el sujeto siempre concuerda en número y en la mayoría de los casos en la variable de persona (a excepción del denominado sujeto inclusivo).

Aquellas lenguas donde los verbos se conjugan se denominan flexivas. Cada una determina un tipo de patrón de conjugación, que difiere de un sistema lingüístico a otro. En español, la mayor parte de los verbos se conjuga de modo regular de acuerdo a tres patrones establecidos en base a la vocal temática.

En nuestro idioma para realizar una correcta conjugación de los verbos es importante tener en cuenta que en la forma singular existen tres personas (yo-tú-él/ella) y en la plural otras tres (nosotros-ustedes/vosotros-ellos), y que algunas de esas formas comparten las partículas de conjugación (no en todos los casos). Es necesario aclarar que el momento en el que ocurre la acción es uno de los determinantes de dicha conjugación.

Ejemplos de uso de los verbos

Los verbos suelen expresar una acción. Dicha acción puede aparecer enunciada en pasado, presente o futuro según si ya se ha realizado, si está en marcha o si se ejecutará próximamente.

Supongamos que una persona desea hacer referencia a un viaje. El sujeto expresará «Viajé a la playa», «Estoy viajando a la playa» o «Viajaré a la playa» de acuerdo a si el desplazamiento se concretó, está en desarrollo o se hará más adelante.

Como se puede apreciar, las frases varían de acuerdo al tiempo verbal. En un texto, un discurso o un diálogo, es imprescindible que el tiempo del verbo sea el adecuado para que la narración resulte precisa y pueda entenderse. Si bien en la lengua materna es infrecuente que alguien conjugue de manera errónea, al aprender otro idioma es más probable que se cometa un error y que con dicha falta se dificulte la comprensión para el interlocutor.

A la hora de realizar una enumeración de acontecimientos en un párrafo, es importante que los verbos usados en la exposición estén bien conjugados. De lo contrario, el enunciado no estará construido como corresponde y no será claro. Si alguien escribe «El muchacho ayer jugará al fútbol. Por eso hoy estará cansado, ya que corre mucho. Tuvo que descansará», la descripción se encuentra mal hecha y no se entiende. Lo correcto podría ser: «El muchacho ayer jugó al fútbol. Por eso hoy está cansado, ya que corrió mucho. Tiene que descansar».

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Cómo citar este artículo Publicado por Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Actualizado el 12 de junio de 2023. Verbo - Qué es, características, clasificación y ejemplos. Disponible en https://definicion.de/verbo/
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