Definición de durabilidad

La idea de durabilidad hace referencia a la condición de duradero o durable: es decir, que puede durar una gran cantidad de tiempo. La durabilidad, por lo tanto, está vinculada a la duración (la permanencia, la subsistencia).

Durabilidad

Por ejemplo: “La durabilidad de los neumáticos se ha ido incrementando gracias a los avances tecnológicos”, “Los muebles de roble se caracterizan por su durabilidad”, “El dueño de la empresa me advirtió que la durabilidad de la propuesta es limitada, así que tengo que tomar una decisión cuanto antes”.

La durabilidad suele ser una cualidad apreciada en la mayoría de los productos, en especial en aquellos que tienen un precio elevado. Si una persona planea desembolsar mucho dinero para comprar un bien, por lo general espera que dicho bien dure muchos años. Supongamos que alguien analiza la compra de un colchón. Entre otras cuestiones, seguramente estudiará la durabilidad del producto: cuántos años debería mantenerse en buenas condiciones si se le da un uso normal.

Hay objetos que, en lugar de durabilidad, ofrecen comodidad o bajo precio. Ese es el caso de los productos desechables o descartables. Los cubiertos de plástico, por citar un caso, tienen una durabilidad muy reducida: en teoría, deben usarse una sola vez y descartarse. Los cubiertos metálicos, en cambio, duran muchos años. Para competir contra los tenedores, los cuchillos y las cucharas de metal, por lo tanto, los cubiertos plásticos son más económicos y ni siquiera deben lavarse, ya que se utilizan y se desechan. Algo similar ocurre con las máquinas de afeitar descartables, de prestaciones diferentes a los dispositivos de mayor durabilidad.

DurabilidadEste concepto es uno de los que se han visto afectados de forma curiosa por los cambios en la cultura comercial de los últimos tiempos, que apuntan al consumismo. Mientras que en un principio la durabilidad era uno de los factores más importantes de un producto, uno de los que podían determinar la decisión de un potencial comprador de adquirirlo o buscar uno mejor, los mercados actuales buscan intencionalmente generar en los consumidores la necesidad de reemplazar sus productos con una frecuencia que hasta hace unas pocas décadas habría parecido inaceptable.

Claro que esto no significa que los productos de la actualidad se fabriquen pasando por alto su calidad y su durabilidad, sino que ya no se busca la robustez que en una época caracterizaba a sus antepasados. Los automóviles se encuentran entre los productos de consumo masivo que primero “sufrieron”, por así decirlo, este fenómeno: cuando dejaron de ser máquinas extremadamente pesadas y resistentes para priorizar la ligereza y los diseños estilizados, muchos temieron por su seguridad en caso de colisiones, ya que el material de la carrocería y los parachoques no era tan rígido como el usado hasta el momento.

Ya en el siglo XXI, con la llegada de los smartphones y el modelo de negocio que los caracteriza, entramos en una era en la cual un producto de un año de antigüedad es considerado “viejo”. Esto lleva a los tecnófilos, y a aquellas personas que temen ser criticadas por no estar al día, a desembolsar grandes sumas todos los años para obtener la versión más reciente, sin importar cuán diferente sea de la anterior. Un teléfono móvil de gama alta actual no es precisamente un dispositivo frágil y mal acabado, pero seguramente no posee una resistencia a las caídas y los accidentes comparable con la de los buenos teléfonos de los años 80 y 90.

La durabilidad, por lo tanto, debe ser entendida en contexto. En el pasado, probablemente no tenía límites: un buen producto debía durar “para siempre“. Hoy en día, basta con que resista un año, hasta la salida de su inevitable sucesor.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Publicado: 2017. Actualizado: 2018.
Definicion.de: Definición de durabilidad (https://definicion.de/durabilidad/)

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