
La eficacia suele asociarse a un rendimiento óptimo.
La eficacia es la capacidad de alcanzar el efecto que espera o se desea tras la realización de una acción. No debe confundirse este concepto (procedente del latín efficacĭa) con el de eficiencia (derivado de efficientĭa), que se refiere al uso racional de los medios para alcanzar un objetivo predeterminado (es decir, cumplir un objetivo con el mínimo de recursos disponibles y tiempo).
Por ejemplo: una persona desea romper un disco compacto que contiene información confidencial. Para esto, puede rayar la superficie del disco con una llave (una medida que será eficaz y eficiente) o dispararle con una ametralladora (una decisión eficaz, ya que logrará destruir el disco, pero poco eficiente, ya que utiliza recursos desproporcionados).


Principales características
La eficacia, en definitiva, se asocia al cumplimiento de un objetivo. Tiene que ver con alcanzar un resultado esperado, sin centrarse en la gestión de los recursos disponibles.
Cuando alguien actúa con eficacia, su desempeño lo lleva al cumplimiento de metas. Dependiendo del contexto, la eficacia puede requerir una planeación o estrategia antes de la ejecución de las acciones.
Ejemplos de eficacia
Pensemos en una persona que tiene cucarachas en su casa. Para exterminarlas, recurre a una empresa de fumigación. Una vez que se fumiga el domicilio, a los pocos días ya no aparecen más cucarachas. Puede decirse, por lo tanto, que el dueño de la vivienda resolvió con eficacia el problema al llamar a la compañía en cuestión.
Tomemos el caso de un jugador de básquetbol (baloncesto) que tiene una eficacia del 90% al lanzar desde la línea de tiros libres. Su rendimiento en ese apartado es notable: anota 9 de cada 10 tiros libres que lanza, muy por encima de la media de la competencia.
La eficacia de un remedio, en tanto, está dada por su capacidad para conseguir aquello que se espera. Si un medicamento permite curar a 70 de cada 100 pacientes de una determinada enfermedad, tiene una eficacia del 70%. Lo habitual es que los fármacos se prueben en laboratorios y ensayos clínicos para conocer sus efectos antes de que salgan a la venta y se utilicen de forma masiva.
Debe considerarse que, en ocasiones, medir la eficacia resulta complejo ya que no es tan simple realizar una evaluación con objetividad. Supongamos que el presidente de un país aplica políticas que reducen la inflación y el déficit fiscal de su nación: en ese sentido, la evaluación de resultados lleva a decir que fue eficaz. No obstante, en ese mismo periodo la producción nacional y el consumo se derrumbaron y aumentó la desocupación. Por lo tanto, medir la eficacia de su gestión no es tan simple: depende de dónde se hace foco o qué cuestiones se consideran.

Cuando se actúa con eficacia, se alcanzan objetivos específicos.
Diferencias con la eficiencia
Puede afirmarse que la principal diferencia entre la eficiencia y la eficacia es que la primera se consigue cuando se alcanzan los objetivos utilizando el menor número posible de recursos. O también cuando se consiguen muchos más objetivos con el mismo número de recursos.
Otro ejemplo estaría dado por un sujeto que desea copiar el contenido de un libro de 200 páginas. Si realiza esta tarea a mano, es posible que tenga éxito y sea eficaz ya que, tarde o temprano, terminará de copiarlo. Sin embargo, sería más eficiente que se encargue de fotocopiar dicho material debido a le llevará mucho menos tiempo.
Por supuesto, hay acciones que no son ni eficaces ni eficientes. Un individuo que quiere adelgazar y, para eso, decide alimentarse sólo de comidas fritas y hamburguesas, no habrá tomado ninguna decisión favorable que le permita alcanzar su objetivo.
En general, la combinación de eficacia y eficiencia supone la forma ideal de cumplir con un objetivo o meta. No sólo se alcanzará el efecto deseado, sino que se habrá invertido la menor cantidad de recursos posibles para la consecución del logro.
A lo largo de la historia, sobre todo en el ámbito empresarial y de los negocios, muchos analistas han establecido sus propios criterios acerca de lo que significa la eficacia. Así, para diversos especialistas es simplemente la consecución de los objetivos marcados, mientras que para otros expertos la eficacia se asocia a hacer las cosas bien, tal y como se requiere para alcanzar las metas previstas.

La planificación y la organización son importantes para lograr eficacia.
Los Premios Eficacia
Además de todo lo expuesto no podemos pasar por alto el hecho de que existen galardones que precisamente reciben el nombre del término que ahora nos ocupa. Se trata de los Premios Eficacia que entrega la Asociación Española de Anunciantes y el Grupo Consultores (GC) a las entidades que destacan en materia de eficacia en el ámbito de la comunicación comercial.
Entidades como ONCE, Nestlé, Campofrío, Heineken y Mercedes-Benz han sido reconocidas con esta distinción de gran prestigio dentro del sector empresarial.
Asimismo tampoco hay que olvidar que en Colombia existe una empresa llamada Eficacia que se encarga de ofrecer a sus clientes servicios y soluciones en materia de outsourcing (o sea, en lo que se conoce como proceso de externalización o subcontratación).