Definición de enojo

El enojo es una alteración anímica que genera irritación, rabia y/o afán de revancha o venganza. El término puede utilizarse como sinónimo de enfado. Por ejemplo: “La actitud del jugador provocó el enojo de los espectadores”, “Ya no sé qué hacer para que se le pase el enojo a mi esposa…”, “El motivo de mi enojo es que hace más de una hora que realicé el pedido y aún no lo recibí”.

Enojo

Cuando una persona siente enojo, esta emoción tiene efectos psicológicos y físicos. El sujeto enojado está alterado y se percibe furioso; por otra parte, es probable que experimente un incremento de su presión arterial y de su ritmo cardíaco. El enojo muchas veces se refleja en una agresión verbal o física hacia aquel que lo provocó.

En determinados contextos sociales, los enojos suelen ser frecuentes. Por lo general quien asiste a un evento deportivo a ver en acción a su equipo se enoja en varias oportunidades a lo largo del juego: con los integrantes del equipo rival, con los jueces, con los simpatizantes del oponente o incluso con jugadores de su propio conjunto. En este caso, el ánimo se altera por el deseo de obtener un triunfo. En la vía pública, por otra parte, los enojos entre los conductores son comunes. Un automovilista puede enfadarse con otro si considera que éste realizó una mala maniobra o cometió algún tipo de falta.

Si alguien sabe o intuye que, por una conducta propia, causó un enojo en otra persona, es habitual que pida disculpas por su falta o que trate de enmendar su accionar de algún modo. Por otro lado, aquel que está enojado puede intentar relajarse o distraerse hasta que su ánimo se vuelva a aplacar.

Existen diversos consejos para calmar el enojo, aunque en cada individuo pueden conducir a diferentes grados de efectividad. Uno de los más generalizados es salir a caminar o a dar un paseo; el cansancio físico es ideal para conseguir despejar la mente y disipar la ira que producen ciertas situaciones, como ser las discusiones o los problemas de difícil solución.

EnojoSi nos quedamos en casa pensando solamente en el problema que tenemos frente a nosotros, sin explorar nuevas alternativas para solucionarlo sino simplemente repasando los métodos que ya hemos probado, tendremos el fracaso garantizado. Esto nos conduce a una frustración muy profunda que alimenta el enojo y nos lleva a discutir con nuestros seres allegados. El ejercicio físico que conlleva una caminata nos asegura una sesión de sueño profunda, en la cual quizás ordenemos nuestras ideas de forma diferente.

La práctica de algún deporte puede traer resultados similares a salir de paseo, aunque esto requiere una vocación que no todos tenemos. En cualquier caso, se trata de cansarnos y provocar esos procesos físicos típicos del ejercicio que nos generan placer, necesidad de comer y dormir, tres cosas que solemos dejar a un costado cuando estamos enojados.

No todos somos igualmente propensos al enojo: mientras que algunas personas pierden la paciencia en cuestión de segundos, otras tienden a ver las cosas de forma positiva y raramente permiten que los problemas las alteren anímicamente. En un grupo donde hay individuos de ambos tipos, esta diferencia puede llevar a discusiones por la falta de comprensión de la personalidad ajena.

El enojo se puede tratar con ejercicio físico, pero también con reflexión y diálogo: muchas veces, el mejor camino para acabar con el malestar es exteriorizar nuestros sentimientos frente a la persona con la cual nos hemos enfadado o a alguien que nos brinde su apoyo incondicional, para mirar de la manera más objetiva posible el problema e intentar arreglar las cosas.

  • Compartir  

Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Publicado: 2017. Actualizado: 2018.
Definicion.de: Definición de enojo (https://definicion.de/enojo/)

Buscar otra definición