
Los vínculos de dominación se plasman en la realidad social.
La realidad social es una construcción simbólica desarrollada por una sociedad determinada. El concepto alude a la experiencia cotidiana de una comunidad, constituida a partir de comportamientos compartidos, prácticas en común, reglas, instituciones y vínculos.
Cabe destacar que, para el sentido común, aquello que cuenta con una existencia verdadera y auténtica forma parte de la realidad. Lo real, por lo tanto, suele entenderse por oposición a lo que pertenece al ámbito de la imaginación o de la fantasía.
Es posible distinguir entre diferentes tipos de realidades ya que, ante la amplitud del concepto, se suelen circunscribir los hechos a ciertos sectores o considerarlos de formas particulares para realizar un recorte.
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ResumenCaracterísticas de la realidad social
La realidad social se caracteriza por su dinamismo: varía con el tiempo, sobre todo a partir de la asimilación de nuevas nociones. Su evolución está vinculada a la actividad de los ciudadanos y a los cambios de distinta índole que se registran en la sociedad.
Esas modificaciones pueden deberse a factores internos, pero también externos. Debe considerarse que en la constitución de la realidad social intervienen cuestiones culturales y económicas.
Otra particularidad de la realidad social es que se compone tanto de elementos objetivos (como las instituciones) como de aspectos subjetivos (las percepciones y las vivencias individuales de cada persona). La doble faceta también se evidencia en la dualidad que surge de la objetividad de ciertas estructuras (las leyes que se aplican más allá de la voluntad del sujeto) y la subjetividad de los ciudadanos (en la interpretación de los hechos, por ejemplo).
En este marco, es importante entender la diferencia entre la realidad objetiva (aquella que existe independientemente del observador) y la realidad subjetiva (“construida” de acuerdo a la perspectiva individual). La realidad social, en este sentido, es una realidad objetivada que combina múltiples subjetividades, llevando a que una comunidad analice lo que ocurre a partir de ciertos parámetros, prejuicios, etc.

El Estado cumple un rol clave en la conformación de la realidad social.
Su construcción
Son las personas que conviven en una misma sociedad las que construyen la realidad social a partir de las interacciones que mantienen entre sí y con el entorno. En este proceso dinámico, la comunicación juega un rol esencial para la transmisión de los conceptos y para compartir las ideas.
Por extensión, la realidad social es influenciada por los medios de comunicación masiva, que permiten llevar un mismo mensaje a múltiples receptores de manera simultánea. Esto revela el poder que tienen los medios: una idea transmitida a través de ellos puede modificar la realidad social, es decir, modificar la forma en que la comunidad entiende aquello que sucede adentro de su propia sociedad.
En las décadas más recientes, las redes sociales se sumaron como otro actor de importancia en la construcción de la realidad social. Con el avance de la tecnología, plataformas como Facebook, Instagram y X (antes Twitter) contribuyen a difundir creencias y prácticas sociales e instaurar nuevas costumbres.
Dado el mencionado dinamismo, la realidad social actual difiere sustancialmente de la de tiempos anteriores. Procesos como el descenso de la natalidad y el aumento de la esperanza de vida, la creciente concentración demográfica en las grandes ciudades, la incorporación de la mujer al mercado laboral, la modernización de los sistemas de comunicación y de los transportes y la mayor diversidad de los tipos de familias son rasgos que se fueron introduciendo en el último siglo.

Las condiciones de vida en una comunidad influyen en la construcción de su realidad social.
Ejemplos de realidad social
Un ejemplo de realidad social lo encontramos en los conciertos de música popular. El público lleva a cabo ciertos rituales y acciones que son característicos de estos eventos: aplaudir al final de cada canción, solicitar bises, etc. En el contexto histórico actual, se suma el uso constante del teléfono móvil para sacar fotos y grabar videos que se comparten en las redes sociales.
Otro ejemplo de realidad social es la situación que se da en una fila para ingresar a un lugar, ser atendido o acceder a un determinado servicio. En la vida cotidiana, es habitual que las personas deban esperar su turno. Hay un conocimiento compartido que, vinculado a la educación y las normas sociales, lleva a no adelantarse y a mantener el orden de la formación.
La realidad social también se muestra a través de la desigualdad entre mujeres y hombres. Los roles sociales se asignan culturalmente, sin que estén determinados puramente por la biología. Así, la dinámica social puede llevar a las mujeres a tener que cubrirse el rostro en algunas culturas o a cobrar menos dinero por realizar las mismas tareas que los hombres.
Pensemos ahora en cómo se comunican actualmente las personas. El lenguaje de hoy claramente difiere del usado hace un siglo. Ese cambio cultural forma parte de la realidad social contemporánea. Incluso esto puede vincularse, en algunos contextos, a un menoscabo de la figura de autoridad: los estudiantes se dirigen a los docentes de una manera distinta a la de los alumnos de antaño, mucho más cercana e informal.
