Definición de

Segunda Revolución Industrial

Fábrica

La Segunda Revolución Industrial comenzó en torno a 1870 y se extendió hasta el comienzo de la Segunda Guerra Mundial.

El término revolución tiene varios usos. En este caso, nos interesa su acepción como una modificación profunda y repentina de algo.

Industrial, en tanto, es aquello vinculado a la industria: el conjunto de los procedimientos que se llevan a cabo para obtener, modificar y/o trasladar una o más materias primas de origen natural. También se llama industria a la totalidad de estas operaciones en un determinado sector económico o en una región.

Una revolución industrial, en este marco, implica una serie de transformaciones económicas, tecnológicas y sociales de los procesos productivos. La expresión suele escribirse con mayúsculas iniciales (Revolución Industrial) para referirse específicamente a lo sucedido entre mediados del siglo XVIII y comienzos del siglo XIX en Reino Unido.

Qué es la Segunda Revolución Industrial

Al fenómeno conocido simplemente como Revolución Industrial se lo puede mencionar como Primera Revolución Industrial. Su inicio tuvo lugar, como ya indicamos, en la mitad del siglo XVIII, mientras que su finalización se ubica en torno a 1840.

La Segunda Revolución Industrial, por su parte, comenzó aproximadamente en 1870 y se desarrolló hasta el estallido de la Primera Guerra Mundial (1914). En dicho periodo, se introdujeron fuentes de energía como la electricidad y materiales como el acero. Además, se crearon o popularizaron medios de comunicación como el teléfono y de transporte como el avión.

Las innovaciones cambiaron las características del sistema productivo, la organización del trabajo y la gestión empresarial. Estas modificaciones se enmarcan también en la primera etapa de la globalización, que permitió llevar los cambios de la Primera Revolución Industrial más allá de las fronteras del Reino Unido e incluso fuera del continente europeo.

Ferrocarril

El amplio desarrollo del ferrocarril fue un elemento central de la Segunda Revolución Industrial.

Notorios avances científicos y tecnológicos

Aunque los alcances de la noción de revolución industrial suelen ser motivo de debate, hay consenso sobre la relevancia del progreso científico y tecnológico en la etapa histórica que se vincula a la Segunda Revolución Industrial. Las máquinas, en este contexto, se volvieron mucho más complejas y multiplicaron las posibilidades y el ritmo de la producción, favoreciendo aún más la mecanización.

El descubrimiento del acero, el aluminio, el zinc y el níquel, entre otros metales, aportó nuevos materiales para las actividades productivas. La oferta energética, asimismo, creció y ganó en diversidad.

La Segunda Revolución Industrial y el transporte

El transporte tuvo un rol preponderante en la Segunda Revolución Industrial. El ferrocarril alcanzó un enorme desarrollo y posibilitó la conexión de territorios alejados y con escasa comunicación entre sí. Esto se tradujo en una integración mucho más amplia de diferentes mercados, con lo cual se fomentó el comercio internacional.

Las facilidades en el transporte (que incluyen mejoras en las embarcaciones), a su vez, ayudaron a reducir los costos de muchos productos y materias primas. Asimismo, se fomentó el consumo.

Nuevas potencias

No se puede dejar de mencionar que la Segunda Revolución Industrial alteró el panorama mundial. Mientras que el Reino Unido se erigió como la potencia más importante con la Primera Revolución Industrial, los cambios posteriores reforzaron sobre todo la posición de Alemania y Estados Unidos.

Estos países se establecieron como grandes potencias gracias a su desarrollo industrial. Tiempo después, Japón también se ubicó entre los líderes internacionales.

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Cómo citar este artículo Julián Pérez PortoPublicado por Julián Pérez Porto, el 31 de agosto de 2022. Segunda Revolución Industrial - Qué es, definición y concepto. Disponible en https://definicion.de/segunda-revolucion-industrial/
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