Definición de navegador

Del latín navigator, navegador es un adjetivo que hace referencia a aquél o aquello que navega. Navegar, por otra parte, es un verbo que señala la acción de viajar en una embarcación o desplazarse a través de una red informática.

Navegador

El término, por lo tanto, tiene dos grandes usos: uno vinculado a la navegación tradicional (es decir, a los traslados a través de ríos, mares o lagos) y otro relacionado con las redes virtuales, siendo Internet la más ampliamente conocida.

La persona especializada en el control de barcos y otros medios de transporte acuático se conoce como navegador o navegante. En este caso, la noción también se aplica al navegante aéreo, que es el profesional a cargo de guiar los aviones a través de diversos métodos.

En el ámbito de la tecnología, un navegador o navegador web es un programa informático que permite visualizar la información contenida en una página web, ya sea alojada en Internet o en un servidor local.

Un navegador web tiene las herramientas necesarias para interpretar el código de una página, el cual puede constar de uno o varios lenguajes de programación, y presentar el contenido en pantalla de modo tal que el usuario pueda interactuar con la información y navegar hacia otras páginas a través de enlaces (también conocidos como hipervínculos o links). A principios de los años 90, estas aplicaciones se desarrollaban exclusivamente para ordenadores, ya que eran los únicos dispositivos con la infraestructura necesaria para ejecutarlos, pero esto ha cambiado drásticamente en los últimos tiempos.

NavegadorCon el paso de los años, más y más aparatos de uso cotidiano han evolucionado hasta ser capaces de realizar muchas de las tareas que en el pasado estaban reservadas para los ordenadores. Hoy en día, tanto un teléfono móvil, como una consola de videojuegos (sea portátil o casera) o incluso una cámara de fotos pueden conectarse a la Red. Esto no significa, cabe la aclaración, que todos ellos presenten un rendimiento equivalente o que ofrezcan las mismas posibilidades.

La compatibilidad entre las funciones que ofrecen los distintos navegadores suele ser la pesadilla de cualquier desarrollador, dado que el mismo código puede generar diversos resultados, dependiendo de la aplicación que se utilice para visualizar una página. Por ejemplo, para conseguir un efecto de degradado de colores (muy utilizado para el diseño de botones y otros elementos propios de un formulario web) es indispensable contar con al menos dos versiones del mismo código para que todos los navegadores lo entiendan.

Algo similar ocurre con los bordes redondeados de los marcos, algo que no todos los navegadores pueden mostrar. También dentro de esta línea, para incrustar (término técnico utilizado como sinónimo de incluir) un vídeo en una página, no sólo es necesario desarrollar varios códigos distintos, sino que se debe contar con muchas versiones de la misma película, cada una en un formato diferente. Los tres estándares de codificación de vídeo más populares son H.264, Ogg Theora y VP8 (WebM); cada navegador tiene preferencia por uno u otro, y en más de un caso la compatibilidad con alguno de ellos es nula.

Los navegadores de dispositivos móviles suelen no permitir la reproducción de archivos de Flash, lo cual afecta principalmente el contenido de Youtube. Sin embargo, recientemente Google (la compañía desarrolladora del famoso canal de vídeos antes mencionado) comenzó a experimentar con el lenguaje HTML5, considerado por muchos el inevitable sucesor de Flash.

Un navegador GPS (Global Positioning System o Sistema de Posicionamiento Global) es un dispositivo que permite ubicar puntos en un mapa digital, vinculado a una base de datos. Estos sistemas suelen tener información de las calles de una ciudad: el usuario, por lo tanto, puede valerse de un navegador GPS para realizar consultas que lo guíen a lo largo de un recorrido.

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