Una obra es una cosa producida o hecha por una persona o un grupo de personas. El concepto tiene varios usos y aplicaciones según el contexto. Uno de los más habituales hace referencia al producto intelectual creado en el ámbito de las artes o las ciencias.
Por ejemplo: “La obra de Cervantes revolucionó la literatura mundial”, “La banda uruguaya presentó su nueva obra en un estadio de la capital”, “El artista norteamericano sorprendió a los asistentes con una obra controvertida”, “Mi nieta es actriz y en estos momentos trabaja en una obra de teatro”.
Se conoce como obra, por otra parte, al edificio o la estructura en construcción y al lugar donde se está construyendo o arreglando algo: “Al lado de mi casa comenzaron una obra para construir una torre de oficinas”, “La calle está cortada ya que el gobierno está haciendo obras en el pavimento”, “Tres obreros murieron en un accidente que se produjo en una obra en construcción”.
Obra también es el poder de acción o el medio que permite conseguir un objetivo: “Salimos campeones por obra y gracia del Espíritu Santo”, “La parroquia, por obra del Padre Miguel, consiguió casi cincuenta kilogramos de alimentos no perecederos para llevar a los pueblos rurales más pobres del país”.
Las diferentes utilizaciones del término, por supuesto, generan diversas expresiones. Una obra de arte es la creación con fines estéticos o con elevada calidad (“Esta pintura es una verdadera obra de arte”, “Los millonarios suelen invertir en obras de arte como un activo financiero”).
La obra pública, por su parte, es aquella desarrollada por el Estado. Su ejecución, por lo tanto, implica la inversión de fondos públicos. Las obras públicas deben tener un fin social (beneficiar a la comunidad) y no afán de lucro.