Definición de apócrifo

El término griego apókryphos derivó en un vocablo latino que, a su vez, llegó al castellano como apócrifo. La primera acepción que menciona el diccionario desarrollado por la Real Academia Española (RAE) alude a un adjetivo que califica a lo simulado, lo inexistente o lo fingido.

Apócrifo

Por ejemplo: “Un noble apócrifo se presentó en la redacción del diario denunciando que había sido estafado por el alcalde”, “En el pueblo tienen la costumbre de adorar a un santo apócrifo”, “El joven intentó ingresar al país con un documento apócrifo, pero fue detenido por la policía”.

El uso más habitual de apócrifo está vinculado a la autenticidad de una obra respecto a su autoría. Por varias razones, muchas veces se atribuye de forma incorrecta una creación a una determinada persona. En esos casos, se dice que la obra es apócrifa.

Supongamos que comienza a circular por las redes sociales una carta pública supuestamente escrita por un actor, cuyo texto presenta fuertes críticas al gobierno de turno. El actor en cuestión, al tomar conocimiento de la misiva que se le atribuye, desmiente su autoría. La carta, por lo tanto, resulta apócrifa.

Existen incluso frases célebres que son apócrifas ya que están atribuidas erróneamente. Un ejemplo es “Ladran, Sancho: señal que cabalgamos”, expresión que se suele creer fue pronunciada por Don Quijote de la Mancha en la célebre obra de Miguel de Cervantes, aunque no aparezca en el libro.

A pesar de que esta cita no haya sido atribuida correctamente, ya que no pertenece al Don Quijote de la Mancha, su historia es muy interesante y dista de un mero error. Algunos especialistas creen que puede derivar de un poema de Johann Wolfgang von Goethe, publicado en el año 1808, en el cual tres de sus versos dicen “Ladran con fuerza… / Pero sus estridentes ladridos / Sólo son señal de que cabalgamos”. Con respecto al nombre “Sancho”, parece ser que lo agregó Rubén Darío muchas décadas más tarde, cuando se apropió de dichos versos para crear la expresión que con el tiempo se convirtió en una cita apócrifa.

El significado de esta expresión es que las críticas de los detractores muchas veces nos demuestran que estamos en el camino correcto. En este caso particular, podemos notar que el término apócrifo no siempre tiene una connotación “peligrosa”; si bien los estudiosos de la literatura y los autores involucrados en la confusión podrían no estar contentos, se trata de un error que no pretende hacer daño a nadie, y que tiene una sencillísima solución: leer la historia en cuestión para descubrir que la cita no es correcta.

En el ámbito de la religión, por último, se califica como apócrifo a aquello no se encuentra aceptado en los cánones. Existen evangelios apócrifos que no forman parte de la doctrina de la Iglesia católica.

Otro nombre por el que se conocen los evangelios apócrifos es evangelios extracanónicos. Se trata de una serie de textos que surgieron durante el comienzo del cristianismo para describir a Jesús de Nazaret, que no se incluyen en el canon del Tanaj ni de ninguna Biblia usada por las diferentes congregaciones de cristianos. Uno de los manuscritos más destacados de este grupo son los de Nag Hammadi.

A pesar de haber sido llamados evangelios, estos escritos apócrifos poseen un estilo y un contenido claramente diferentes a aquéllos que podemos encontrar en los textos canónicos. Mientras que estos últimos no se apoyan en los adornos para su predicación apostólica, los primeros se caracterizan por la abundancia de situaciones extravagantes y exageradas, propias de la fantasía, y las enseñanzas que presentan no son equivalentes a las de la Biblia oficial.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Publicado: 2015. Actualizado: 2017.
Definicion.de: Definición de apócrifo (https://definicion.de/apocrifo/)