
El arrecife de coral, el ecosistema marino más diverso del planeta, está fuertemente amenazado por el cambio climático.
Los arrecifes de coral son formaciones submarinas magníficas que albergan una gran biodiversidad. Estos ecosistemas biogénicos se desarrollan en aguas claras, cálidas y poco profundas donde predominan las colonias de corales que conviven con múltiples especies marinas.
Desde hace tiempo, los arrecifes coralinos enfrentan una situación alarmante porque están desapareciendo o degradándose a ritmo acelerado. El cambio climático, la acidificación de los océanos y la contaminación figuran entre las principales amenazas. Comprender cómo son estos ecosistemas, entender la importancia de los arrecifes de coral y conocer cómo cada ser humano puede contribuir a marcar una diferencia en su preservación ayuda a comprometerse con el cuidado del medio ambiente y actuar con mayor conciencia. Por ese motivo, a lo largo de este artículo detallaremos cómo se forman los arrecifes de coral, qué valor poseen, cuáles son los tipos de arrecifes coralinos que hay en diferentes partes del mundo y qué estrategias son las más efectivas para la conservación de los arrecifes de coral.
Con información y responsabilidad, todos podemos tener un rol clave para la preservación de estas joyas naturales. La Gran Barrera de Coral de Australia y la Barrera de Coral de Nueva Caledonia son ejemplos de los ecosistemas vulnerables que requieren una protección colectiva urgente.
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ResumenCómo se forman los arrecifes de coral
Los arrecifes de coral se forman por la unión masiva de pólipos de coral. Estos diminutos organismos, que conforman colonias y reciben energía de unas microalgas denominadas zooxantelas, secretan carbonato de calcio. Cuando mueren, cada uno de esos esqueletos calcáreos sirve de base sólida para el desarrollo de nuevos pólipos. Con el tiempo la estructura del arrecife coralino va creciendo gracias a la acumulación de muchas capas de carbonato de calcio.
La simbiosis mutualista entre los corales y las zooxantelas es fundamental para el crecimiento de los arrecifes. Mientras el coral proporciona dióxido de carbono y sirve como protección, las algas realizan fotosíntesis y cubren casi la totalidad de los nutrientes que necesita el coral. Si en el ambiente no hay luz ni agua clara, el proceso de fotosíntesis no se completa y esto deriva en corales debilitados y hambrientos. Cuando la temperatura del océano sube, hay cambios bruscos en la salinidad, sedimentación, contaminación o mucha radiación ultravioleta, el coral sufre un cuadro de estrés que lo lleva a expulsar a las zooxantelas. Este fenómeno se conoce como blanqueamiento coralino.
Cabe resaltar que en el planeta existen arrecifes de miles de años de antigüedad, como el caso del arrecife fósil Chazy (localizado en la zona del lago Champlain, con parte en Estados Unidos y otra en Canadá) y otros que se han formado hace menos de diez mil años. En la Gran Barrera de Coral, concretamente, hay capas profundas de gran antigüedad pero la estructura actual no supera los ocho mil años, de acuerdo a estimaciones de expertos.

Los arrecifes de coral no están formados únicamente por corales, sino que también son el hogar de peces de colores brillantes, crustáceos, moluscos, tortugas marinas, esponjas y muchas otras especies.
Importancia y beneficios
La importancia de los arrecifes de coral es innegable. Este ecosistema que ocupa menos del 1% de la superficie del fondo oceánico genera beneficios para las líneas costeras dado que funcionan como barreras naturales.
Por sus sólidas y grandes estructuras y albergar a cerca del 25% de las especies marinas que se conocen hasta el momento, los arrecifes coralinos suelen ser definidos como las selvas tropicales del fondo del mar. En ellos viven, se resguardan, se reproducen y se alimentan cangrejos, peces, tortugas marinas, algas y esponjas, por ejemplo.
Contribuir al equilibrio químico del océano es otra de las bondades que se le reconocen a estos laboratorios naturales que facilitan el flujo de nutrientes y las migraciones entre distintos ecosistemas.
Los arrecifes de coral son fundamentales para preservar a comunidades e infraestructuras de las franjas costeras frente a los peligros de las marejadas, la erosión, las tormentas tropicales y los huracanes. Si bien es cada vez más necesario cuidar a estas estructuras por la fragilidad y el deterioro que están exhibiendo, los arrecifes de coral son fuentes inmensas de empleo directo o indirecto en rubros como el turismo y la pesca. Además de reducir la potencia de las olas, los arrecifes coralinos proporcionan seguridad alimentaria, oportunidades para la investigación científica y recursos clave para el desarrollo de fármacos y tratamientos médicos.

El aumento de la temperatura del mar causado por el calentamiento global, sumado a la contaminación marina, es una de las causas principales del blanqueamiento de los corales.
Tipos de arrecifes de coral
Existen diferentes tipos de arrecifes de coral. Cada uno presenta particularidades respecto a su formación, ubicación y rasgos distintivos.
El arrecife costero es la variedad más común hoy en día. También bautizado como arrecife de franja, se encuentra pegado a la orilla de islas volcánicas o continentes. Se extiende hacia el mar como si la estructura fuera una especie de plataforma apenas separada de la playa por una laguna estrecha. Estos arrecifes, en ocasiones definidos como bordeantes, son los más jóvenes y vulnerables porque, por su proximidad a la línea costera, reciben la contaminación producida por los seres humanos.
El arrecife de barrera sí se separa de la costa mediante una laguna ancha y profunda. En este caso, el ecosistema se desarrolla de manera paralela a la línea costera pero a muchos kilómetros de distancia. Gracias a la dureza de su composición rocosa, el arrecife de barrera funciona como una muralla natural frente al oleaje.
En torno a una laguna de agua salada puede surgir un arrecife de formato de anillo. Esta estructura circular recibe el nombre de atolón. Suele ubicarse en mar abierto, naciendo como un arrecife costero que bordea a una isla volcánica que, con el paso de los años, termina hundida mientras el coral sigue desarrollándose hacia arriba.
El arrecife de plataforma o parche es otro tipo de arrecife coralino. El tamaño de cada uno varía, pero suelen ser pequeños y aislados. Suelen localizarse dentro de las lagunas formadas entre los arrecifes costeros y los arrecifes de barrera.
Medidas de protección y conservación
Para mantener a salvo a los arrecifes de coral es imprescindible que se apliquen medidas de protección y conservación a nivel mundial. Existen prácticas, normativas y legislaciones orientadas a prohibir actividades que afecten la reproducción de especies y su supervivencia.
Actividades dañinas como el anclaje, la pesca o la extracción de corales pueden restringirse o no autorizarse si a ciertas zonas se las reconoce como áreas marinas protegidas (AMP). También sirve la declaración de zonas de uso restringido o de veda, hacer limpiezas de playa y mitigar los efectos del cambio climático.
Es necesario, además, reducir los niveles de contaminación a través de una gestión óptima de residuos urbanos y de aguas residuales. Regular el turismo promoviendo prácticas responsables, estimular la pesca sostenible y realizar campañas de concientización ambiental son otras alternativas que contribuyen a mejorar la realidad de los arrecifes coralinos.
Es clave, en este contexto, monitorear constantemente a los arrecifes de coral y establecer alianzas público-privadas o acuerdos internacionales para cooperar y financiar acciones de cuidado y restauración, investigaciones científicas y programas de educación ambiental.
A modo de referencia: para proteger a la Gran Barrera de Coral se han destinado en los últimos años más de cinco mil millones de dólares australianos. Para favorecer la recuperación de los ecosistemas y cuidar la biodiversidad marina se incrementó en 2004 el número de áreas de protección estricta del parque marino, se implementaron prácticas de control de especies plaga consiguiendo excelentes resultados en la disminución de la mortalidad de corales y se viene trabajando sostenidamente en la reducción de la contaminación al quitar toneladas de basura marina y mejorar la calidad del agua, por mencionar algunas de las tareas que se vienen llevando a cabo.

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