Definición de galio

El diccionario de la Real Academia Española (RAE) reconoce dos acepciones del término galio, cada una con un origen etimológico diferente. El concepto puede proceder del latín científico gallium y referirse a un metal, o derivar del latín galĭon y hacer alusión a una planta.

En el primer caso, gallium proviene de gallus (que quiere decir “gallo”), una traducción del apellido Lecoq. El químico francés Paul Émile Lecoq de Boisbaudran (18381912) fue quien descubrió este elemento químico cuyo símbolo es Ga y su número atómico, 31.

Metal blando

En la tabla periódica de elementos, el galio forma parte de los metales del bloque p.

El trabajo de Lecoq de Boisbaudran

Paul Émile Lecoq de Boisbaudran descubrió el galio en 1875 a través de electroscopia, que consiste en un análisis de la interacción que se establece entre la materia y la radiación electromagnética. Lo que hizo Lecoq fue examinar una blenda o esfalerita de cinc, observando su espectro.

Este científico consiguió aislar el galio mediante la electrólisis del hidróxido presente en una solución de hidróxido potásico. Tiempo atrás, Dmitri Mendeléyev había anticipado muchas de las propiedades de este metal al considerar el lugar que el elemento debía tener en la tabla periódica.

El galio, un metal del bloque p

Si prestamos atención a la tabla periódica de los elementos, encontraremos al galio como integrante de los metales del denominado bloque p. De este conjunto forman parte varios metales que cuentan con propiedades químicas y físicas semejantes, como el estaño, el aluminio y el plomo, entre otros que componen esta familia o serie química.

Los integrantes del grupo de metales del bloque p presentan un punto de fusión bajo y son blandos. En el caso específico del galio, en estado líquido evidencia una tonalidad grisácea, mientras que se vuelve plateado cuando se solidifica.

Sus propiedades y usos

El galio se halla en minerales de cinc y de aluminio, aunque su presencia en la corteza terrestre es escasa. Entre su punto de fusión y su punto de ebullición hay más de 2170 ºC, mientras que naturalmente aparece en forma sólida.

Los usos del galio son variados. Un isótopo del galio, por ejemplo, puede inyectarse en la sangre para el posterior desarrollo de estudios que permiten diagnosticar tumores, infecciones y otros problemas de salud. El galio también se emplea en la odontología y para fabricar termómetros y semiconductores.

Planta medicinal

El galio es una planta medicinal que también se usa para cuajar la leche.

El galio en la botánica

Decíamos al comienzo de este artículo que la RAE menciona dos acepciones de galio. Ya analizamos su significado como un elemento químico; ahora nos centraremos en el galio como planta.

Así se denomina a una hierba que pertenece al grupo familiar de las rubiáceas. El tallo del galio puede medir unos sesenta centímetros, con hojas que terminan en punta, flores de color amarillento y un fruto que se desarrolla como drupa.

Utilizaciones de la planta

Al galio se le atribuyen propiedades cicatrizantes, diuréticas, desinfectantes y espasmolíticas. Tradicionalmente se usó de forma tópica y en infusiones.

El galio, por otro lado, sirve para cuajar la leche; de hecho, en ocasiones es nombrado como cuajaleche. Esto hace que sea útil para la elaboración de distintos quesos.

Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2021.
Definicion.de: Definición de galio (https://definicion.de/galio/)

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