
La energía almacenada por el inductor se libera rápidamente.
Un inductor es un elemento que se utiliza para generar una inducción magnética. Se trata del componente de un circuito eléctrico que lleva a cabo el almacenamiento de energía a través de un campo magnético.
El inductor desarrolla el fenómeno electromagnético conocido como autoinducción. Así se denomina a la influencia que un sistema produce sobre sí mismo mediante campos electromagnéticos variables. Dicho efecto tiene lugar cuando la intensidad de la corriente eléctrica cambia, creando un flujo magnético variable que provoca una fuerza electromotriz inducida y una corriente opuesta a la variación de la corriente inductora.
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ResumenSus características
El inductor, también conocido como reactor o bobina, se opone a las variaciones bruscas de la corriente mediante la inducción: cuando la corriente disminuye, busca que se mantenga constante; si hay un aumento de la corriente, lo rechaza. Se lo califica como un componente pasivo del circuito eléctrico ya que almacena la energía y la libera con gran rapidez sin generar potencia.
Lo habitual es que el inductor sea un cable aislado que se enrolla en una bobina. Al producirse la variación de la corriente, el campo magnético genera un voltaje inducido en el conductor, que puede describirse mediante la Ley de Faraday (postulado que sostiene que, en un circuito cerrado, la tensión inducida resulta directamente proporcional a la velocidad con que se modifica el flujo magnético que cruza una superficie teniendo como borde al circuito).
La ley de Lenz, en tanto, explica que la polaridad de la tensión inducida es opuesta a la modificación de la corriente que la produjo. Por eso el inductor siempre se opone a la variación de la corriente que lo atraviesa.
El vínculo entre el flujo magnético, la intensidad de la corriente circulante por la bobina y la cantidad de vueltas del devanado se denomina inductancia. Esa es la medida de la oposición que se presenta a la variación de la corriente, siendo el henrio la unidad del Sistema Internacional. La fórmula de la inductancia es la siguiente:
Inductancia = (Número de vueltas x flujo magnético) / Intensidad de la corriente
Debe considerarse que existen otros factores de inductancia además de la cantidad de vueltas o espiras, como el material del que está hecho el núcleo (núcleo de hierro, núcleo de ferrita, etc.), la longitud y el tamaño de la superficie transversal.

Una fuente de alimentación puede contar con un inductor ferromagnético.
Tipos de inductor
Los inductores pueden clasificarse de diferentes maneras. Una distinción habitual se hace en función del material del núcleo.
Hay inductores ferromagnéticos, por ejemplo, como los de hierro o ferrita, que suelen usarse en fuentes de alimentación. Los inductores de hierro, a su vez, pueden estar hechos con hierro en polvo o hierro laminado, cada uno con usos específicos.
También existen los inductores con núcleo de aire. Al no registrar pérdidas justamente en el núcleo, se usan generalmente en aplicaciones de alta frecuencia.
Otra calificación refiere al ajuste de la inductancia. Así, aparecen los inductores variables (que permiten cambios a través de un contacto que puede desplazarse o mediante el movimiento del núcleo) y los inductores fijos (que mantienen la constancia del valor).
De acuerdo a la forma o estructura, hay inductores blindados, inductores multicapa, inductores toroidales e inductores de película, entre otros. En cuanto al uso, se diferencia entre los inductores de carga, los inductores de choque y los inductores de energía.

Un inductor es un componente de circuito pasivo que genera inducción electromagnética.
Sus usos
Los inductores tienen diferentes aplicaciones. Al ser usados en motores o transformadores, pueden contribuir a producir movimiento y lograr la transformación de voltajes.
Como filtros, realizan la separación de frecuencias en los circuitos de señal. Los ruidos de alta frecuencia, asimismo, pueden ser bloqueados por el inductor. Al eliminar las interferencias electromagnéticas, consiguen suavizar la corriente.
Otra utilización se vincula a la conversión de potencia. Los inductores reducen o elevan los voltajes en fuentes conmutadas, con la posibilidad de establecer el ajuste de la tensión de salida.
Ejemplos de inductores
Para completar este artículo, vamos a analizar ejemplos de inductores que suelen emplearse de manera cotidiana.
Los automóviles cuentan con inductores que intervienen en el encendido. Se trata de bobinas capaces de generar el alto voltaje que necesitan las bujías. Las bujías, a su vez, producen la chispa en la cámara de combustión que permite encender la mezcla de combustible y aire. Dicha explosión provoca el movimiento de los pistones, transmitiendo el impulso al cigüeñal mediante la biela. El cigüeñal, finalmente, transforma el movimiento lineal alternativo que realizan los pistones en un movimiento rotatorio uniforme que llega a la transmisión y luego a las ruedas para que el coche se mueva. Como se puede apreciar, los inductores concretan el paso inicial para desencadenar todos los procesos que culminan con el vehículo desplazándose.
Tomemos ahora el caso de los teléfonos móviles o celulares. Los cargadores de este tipo de dispositivos cuentan con pequeños inductores que filtran la energía. De esta manera, se oponen a las modificaciones abruptas de la corriente eléctrica, estabilizando el flujo al almacenar la energía en los campos magnéticos. También eliminan el ruido de alta frecuencia, con lo cual suavizan la energía y garantizan que la batería reciba una carga estable y continua.

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