Definición de irrigación

El vocablo latino irrigatio llegó al castellano como irrigación. Así se denomina al acto y el resultado de irrigar.

El verbo irrigar, en tanto, tiene tres grandes acepciones. En el terreno de la agricultura, alude a regar una superficie. Para la fisiología, irrigar implica transportar sangre a un sector del cuerpo a través de un vaso. En la medicina, en tanto, la acción se vincula a la introducción de un líquido en una cavidad corporal.

Irrigación

La irrigación, de este modo, aparece en diferentes contextos. Puede tratarse del aporte de agua que se realiza a un cultivo para cubrir sus necesidades hídricas. Debido a que las precipitaciones pueden resultar insuficientes, la irrigación permite suplir esa carencia y posibilita que las plantas crezcan de manera saludable.

La aspersión, el drenaje, los surcos y los canales son diversos métodos de irrigación. La elección de una u otra forma de riego depende de las características del terreno, de los cultivos y de las condiciones climáticas.

La irrigación sanguínea, por otra parte, hace que la sangre circule por el organismo y llegue a los tejidos y órganos con los nutrientes indispensables para la vida. Los vasos como los capilares, las arterias y las venas concretan la irrigación.

La irrigación, por último, permite lavar una cavidad del cuerpo. Ante una intoxicación, por citar un caso, se puede recurrir a la irrigación para un lavado intestinal. También se utiliza la irrigación del colon como una terapia orientada a eliminar residuos y toxinas del intestino grueso, mejorando la salud e incrementando el bienestar.

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Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2018.
Definicion.de: Definición de irrigación (https://definicion.de/irrigacion/)

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