Definición de longanimidad

El vocablo latino longanimĭtas llegó al castellano como longanimidad. El término se emplea para aludir a la tenacidad de ánimo al hacer frente a los problemas.

Longanimidad

La longanimidad, por lo tanto, se asocia a la perseverancia. Otro uso del concepto está vinculado a la generosidad y a la bondad.

La noción suele utilizarse en el terreno del catolicismo con referencia a la cualidad que lleva a una persona a mantener su fidelidad a Dios y a sus preceptos en el largo plazo. En este marco, se considera que la longanimidad es un don que obsequia el Espíritu Santo.

Gracias a la longanimidad, el creyente acepta los tiempos que prevé Dios para el cumplimiento de las metas propuestas. De esta forma, el individuo sabe que, más allá de las dificultades e incluso de los errores propios, podrá cumplir sus objetivos espirituales si mantiene su esfuerzo y compromiso.

La doctrina cristiana sostiene que aquel que trabaja para que se cumpla la voluntad divina nunca lo hace en vano. La longanimidad es la propiedad que posibilita conservar la esperanza y continuar con la lucha cotidiana.

Quien no tiene fe en Dios, carece de longanimidad y se abraza al pesimismo. En cambio, afirma el cristianismo, el longánimo tiene plena confianza en Dios y en la ayuda divina por lo cual se apega a la tolerancia.

Más allá de lo religioso, la longanimidad revela fortaleza para revertir una mala situación. A partir de la longanimidad, el ser humano no se rinde y conserva el buen ánimo incluso en la adversidad.

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Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2020.
Definicion.de: Definición de longanimidad (https://definicion.de/longanimidad/)

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