Definición de metonimia

En el latín es donde podemos establecer que se encuentra el origen etimológico del término metonimia. Así, deriva de “metonymia”. Una palabra esta que, a su vez, procede del griego “metonymia”, que es el resultado de la suma de dos componentes léxicos bien diferenciados:
-El vocablo “meta”, que puede traducirse como “junto”.
-El sustantivo “onoma”, que es sinónimo de “nombre”.

Metonimia

La metonimia es un tropo: una palabra que se utiliza con un sentido diferente al que le corresponde propiamente, aunque guardando una similitud o un vínculo con este. En el caso específico de la metonimia, se basa en nombrar algo con la denominación de otro elemento tomando la causa por el efecto o la parte por el todo, o viceversa.

Resulta fácil comprender cómo funciona la metonimia analizando diferentes ejemplos. Tomemos la frase “Crecí leyendo a Julio Verne”. La expresión incluye una metonimia, ya que en realidad la persona creció leyendo libros escritos por Verne, y no literalmente al propio autor.

De manera similar, un periódico puede titular: “Venden un Goya en 2 millones de euros”. La metonimia aparece al aludir al creador de un cuadro (el pintor español Francisco de Goya) para referirse, en realidad, a una de sus obras (que se vendió en la cifra mencionada).

“Estoy un poco mareado: ya bebí cinco vasos” también presenta una metonimia. El individuo en cuestión ingirió el contenido de cinco vasos, que seguramente se encontraban llenos de alguna bebida alcohólica debido a que evidencia síntomas de embriaguez.

Supongamos que una mujer, al reincorporarse a su trabajo luego de disfrutar sus vacaciones, comenta: “Encontré varios rostros nuevos en la oficina”. La metonimia, en este contexto, implica nombrar a una parte (los “rostros”) para aludir al todo (las personas). La mujer que regresó a su empleo después de varios días se topó con nuevos empleados, pero hizo referencia a sus “rostros” apelando a la metonimia como un recurso del lenguaje.

Además de todo lo expuesto, no podemos pasar por alto el hecho de que existen diferentes tipos de metonimia. En concreto, entre los más significativos podemos destacar los siguientes:
-Metonimia de efecto por causa. Un ejemplo sería: “Los nietos son la alegría de nuestras vidas”.
-Metonimia de causa por efecto. Ejemplo de ello sería: “Carezco de pan y vino”.
-Metonimia de lugar por el que se produce. Ejemplo: “Tómate un Rioja”.
-Metonimia de continente por contenido. Un ejemplo podría ser: “Se tomó dos copas”.
-Metonimia de marcas comerciales por objeto. En este caso, un ejemplo sería: “Se comió un Danone”.
-Metonimia de una parte por el todo. Un ejemplo de este tipo de metonimia puede ser: “No había ni un alma en la aldea”.
-Metonimia de autor por obra. Un ejemplo podría ser: “Estoy en casa escuchando a Beethoven”.

De la misma manera, también hay metonimias tales como símbolos por cosas simbolizadas, el todo por una parte, lo físico por lo moral, la materia por el objeto, un instrumento por la persona que lo utiliza…

Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y María Merino. Publicado: 2019. Actualizado: 2020.
Definicion.de: Definición de metonimia (https://definicion.de/metonimia/)

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