Definición de nigromancia

Se llama nigromancia a la adivinación que se lleva a cabo invocando a los difuntos. De acuerdo a la Real Academia Española (RAE), el término también puede mencionarse como nigromancía, necromancia o necromancía.

Nigromancia

La nigromancia forma parte de la denominada magia negra. Para desarrollar sus acciones, recurre a cadáveres o a vísceras de personas o animales fallecidos. También suele pedir a los espíritus.

Los orígenes de la nigromancia son remotos: muchas culturas antiguas apelaban a sus prácticas para tratar de vaticinar el futuro o de acceder a ciertos conocimientos. Se trata, en definitiva, de un vínculo que un vivo establece con un muerto con un cierto fin.

A quien practica la nigromancia se lo menciona como nigromante. Puede ser un hechicero, un brujo o un chamán, que se atribuye la capacidad para comunicarse con los ya fallecidos.

En la actualidad, la nigromancia sigue vigente en religiones de raíces africanas. El vudú, surgido en África Occidental y hoy muy popular en Haití, se basa en el contacto entre el houngan (una especie de sacerdote) y los loas (espíritus), que a su vez intermedian con Bondye (la divinidad). Según sus creencias, el houngan puede revivir a un muerto y convertirlo en zombi.

El ouija, güija o juego de la copa es otro ejemplo de nigromancia. A través de un tablero, quienes desarrollan el ritual creen que se comunican con los espíritus.

Es importante tener en cuenta que los supuestos efectos o resultados de la nigromancia nunca han sido demostrados a nivel científico. Según lo documentado y comprobado desde la ciencia, es imposible hablar con los muertos o resucitarlos.

Por esta razón, uno de los ámbitos en los que más se puede encontrar la nigromancia es la ficción, donde las barreras de lo real no tienen peso alguno a menos que así lo decidan los autores. El rol del nigromante es muy común en la literatura fantástica y en ciertos juegos de rol, tanto los de mesa como los videojuegos; incluso los vampiros pueden practicar la nigromancia en este contexto.

NigromanciaLa fantasía lleva la nigromancia más allá de su simple existencia o aceptación como algo real, y puede presentar conflictos políticos tales como su prohibición por parte del gobierno, por ejemplo. Esto se da en algunas historias, en las cuales los magos son capaces de revivir a los muertos para usarlos como esclavos o soldados que luchen para ellos, una práctica considerada tan ilegal como injusta.

Precisamente, los nigromantes ficticios suelen ser personas mortales que se han dedicado a las artes prohibidas durante toda su vida para intentar burlar a la muerte. El profundo conocimiento que adquieren los convierte en seres muy poderosos y temidos. Por esta razón, la mayoría suele evitarlos, aunque siempre están quienes los buscan para solicitar sus servicios o para aprender de ellos y convertirse en maestros de la nigromancia.

La bruja de Endor invocó al espíritu del profeta hebreo Samuel mientras Saúl, el primer rey de Israel, estaba presente, según se describe en la Biblia como el caso de nigromancia por antonomasia. En el libro Deuteronomio, por otra parte, se advierte al lector que no practique la adivinación usando a los muertos como recurso.

El geógrafo e historiador Estrabón, oriundo de Grecia, describe la nigromancia como el camino más usado para la adivinación entre los persas, los babilonios y los etruscos. Ulises viaja al inframundo con la intención de invocar a los espíritus por medio de los hechizos que Circe le había enseñado, según se relata en la Odisea. Se cree que la nigromancia también fue muy popular en Cartago, Roma y Grecia, tanto en lo que se refiere a la adivinación como a la invocación.

Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Publicado: 2019. Actualizado: 2020.
Definicion.de: Definición de nigromancia (https://definicion.de/nigromancia/)

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