Definición de piroclasto

Un piroclasto es un trozo sólido de material volcánico que, a partir de la erupción de un volcán, llega a la atmósfera y luego cae sobre la superficie. Los piroclastos pueden presentar diferentes características morfológicas.

Piroclasto

En el inicio de una erupción, el volcán emite un chorro de gas que se conoce como columna eruptiva. Dicho gas, que se encuentra a alta temperatura, es despedido a gran velocidad y puede llegar a una altura de unos cuarenta kilómetros. Esta columna eruptiva contiene los piroclastos.

Mientras más alto llegue la columna eruptiva, los piroclastos serán dispersados a mayor distancia. Por lo general la solidificación del material volcánico expelido se produce en el aire. Los piroclastos pueden dividirse en cenizas, lapilli, bombas y escorias, de acuerdo a su morfología.

Es importante tener en cuenta que, en el interior del planeta, se encuentra el magma: una masa ígnea que se halla en fusión. El magma se solidifica al enfriarse, lo cual ocurre luego de la erupción. En el caso de los piroclastos, se trata de magma solidificado y fragmentado que asciende con la columna eruptiva y que el viento distribuye.

La caída de los piroclastos acarrea diversos riesgos. Puede provocar desde incendios hasta enterramientos, pasando por el desarrollo de capas de partículas en suspensión que permanecen en el aire.

Cabe resaltar que la agregación de piroclastos permite la formación de las llamadas rocas piroclásticas. Entre ellas es posible reconocer variedades como las ignimbritas y las tobas volcánicas. Todas las rocas piroclásticas son rocas ígneas (se forman por la solidificación del magma) y volcánicas (dicha solidificación se produce a poca profundidad o sobre la superficie).

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Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2019.
Definicion.de: Definición de piroclasto (https://definicion.de/piroclasto/)

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