Definición de pulmonía

Pulmonía es el nombre que recibe una enfermedad que afecta los pulmones o ciertos sectores de los mismos. La afección es provocada generalmente por la acción del neumococo, una bacteria que puede producir distintas clases de infecciones en el organismo. Debido al nombre de este microorganismo, la pulmonía también suele ser llamada neumonía.

Pulmonía

Existen diferentes clases de pulmonía, según su grado de incidencia o su origen. Puede hablarse, de este modo, de:

* pulmonía intersticial: se trata de un grupo de trastornos en los pulmones caracterizados por la inflamación y el daño a los tejidos pulmonares profundos. El nombre deriva de intersticio, tejido que envuelve los sacos de aire denominados alvéolos, que absorben el oxígeno y se hinchan durante la respiración. La enfermedad en cuestión impide la correcta expansión de los alvéolos ya que el intersticio se endurece. La consecuencia es una disminución en la cantidad de oxígeno que entra en el organismo;

* pulmonía lobular: esta clase de pulmonía también se conoce como lobar o segmentaria y se caracteriza por la presencia de lesiones en gran parte del pulmón o bien en un lóbulo completo. Lo normal es que comprometa o afecte el total de las estructuras de la zona afectada. Además del sonido mate (seco, sin brillo) que se percibe durante una percusión, la auscultación devuelve lo que se denomina como soplo tubárico, un sonido similar al producido mientras se sopla el pico de un recipiente vacío;

* broncopulmonía: es un proceso inflamatorio y, por lo general, infeccioso que compromete los bronquios y los pulmones. También se conoce con el nombre de bronconeumonía. Suele presentarse como una continuación de una bronquiolitis o bronquitis previa y aparece con mucha frecuencia especialmente durante la lactancia (ya que la persona posee menos medios para defenderse de los microorganismos patógenos, de alta o baja virulencia) y la vejez (muy a menudo cuando sufren de una enfermedad grave);

Pulmonía* pulmonía adquirida en la comunidad: dado que el nombre más común de este trastorno tiene la palabra neumonía en lugar de pulmonía, la sigla por la cual se conoce es NAC. Se trata de una enfermedad de tipo infeccioso que aparece de manera específica en personas que no hayan sido ingresados en un hospital recientemente. La edad no es un factor determinante, así como tampoco el país de residencia. Es importante señalar que se encuentra entre las causas de mortalidad más prominentes. El modo en el que alguien puede adquirir esta enfermedad es aspirando o inhalando hongos, bacterias, parásitos o virus, entre otros microorganismos patógenos.

El desarrollo de la pulmonía implica una inflamación del tejido de los pulmones, que provoca dolor y tos. Otros síntomas de la enfermedad son la aparición de fiebre, los dolores en los músculos, la cefalea, los escalofríos, la dificultad para respirar, lentitud para superar un simple resfrío o una gripe y las náuseas.

La radiografía de tórax es el método más común para diagnosticar pulmonía. El médico también puede pedir un análisis de sangre para confirmar la infección e identificar su causa.

Es importante destacar que la pulmonía siempre requiere de atención médica. Incluso es una enfermedad potencialmente mortal, sobre todo en ancianos y en individuos que sufren depresión inmunológica. La tos y los estornudos de los infectados hacen que la pulmonía se contagie con facilidad.

Por lo general, la pulmonía puede tratarse sin necesidad de hospitalización. El médico se encargará de recetar ciertos antibióticos (como eritromicina o amoxicilina) y de ordenar reposo al paciente. Cuando la persona es de edad avanzada o evidencia problemas en la respiración, es probable que sea internada en un hospital para que sus cuidados sean intensivos y así evitar posibles complicaciones.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Publicado: 2013. Actualizado: 2015.
Definicion.de: Definición de pulmonía (https://definicion.de/pulmonia/)