Definición de represión

Del latín repressĭo, represión es la acción y efecto de reprimir (contener, detener, refrenar o castigar). El término suele utilizarse para mencionar a las acciones llevadas a cabo desde el poder para cohibir ciertas actuaciones políticas o sociales.

Represión

Por ejemplo: “Violenta represión policial en una protesta de desempleados”, “La represión militar ha causado miles de muertes en este país”, “Ante el desborde social, la represión es necesaria”.

La represión puede ser legal (cuando se enmarca dentro de la constitución) o ilegal (las fuerzas estatales o paraestatales actúan sin respeto por la ley y cometen delitos en su accionar). Por lo general, la represión implica una cierta dosis de violencia.

El objetivo de la represión es impedir que un grupo de personas cercenen los derechos de otros sujetos o incurran en prácticas ilegales. Cuando la represión excede los límites legales, los propios represores son quienes acaban en la ilegalidad y anulan derechos legítimos como la libertad de expresión o de manifestación.

Existe una fuerza ejemplificadora en el uso de la represión. Las autoridades no sólo pretenden impedir que aquellos a los que reprime violen la ley, sino también lograr que el resto de la sociedad se autoreprima y no imite los comportamientos reprimidos.

España es uno de los países que durante más tiempo ha estado sometido a una represión. Concretamente a la franquista, como consecuencia del triunfo del bando nacional en la Guerra Civil (1936 – 1939) y el establecimiento de un régimen dictatorial, que giró en torno a la figura de Francisco Franco y que duró hasta bien entrada la década de los años 70.

Terror blanco fue como también se denominó a ese periodo de sometimiento a la dictadura de aquel general. En él se produjo una contundente represión a distintos niveles: educativa, administrativa, económica, lingüística, cultural, laboral…

Las consecuencias de toda esa actuación fueron la censura, la prohibición de partidos políticos y sindicatos, las multas económicas, los embargos de cuentas económicas, la instauración como religión oficial del catolicismo y la muerte de multitud de personas que, por sus ideales políticos, fueron encarceladas y fusiladas.

Por otro lado, está lo que se conoce como represión sexual y, por regla general, es la que se impone un individuo a sí mismo. Así, cuando tiene determinados impulsos de esa naturaleza, siente vergüenza por ello y también culpa. Todo esto está claramente influenciado por la moral, la educación que se ha recibido y, sobre todo, por la imposición de valores que impone su religión.

Muchos son los investigadores que han analizado a lo largo de la Historia este tipo de represión y entre ellos destacan Michel Foucault o Sigmund Freud. Este último fue el primero que dedicó mucho tiempo de su investigación a aquel y lo presentó como un claro problema que tenía la sociedad del momento.

Para el psicoanálisis, la represión es un mecanismo psíquico utilizado por el ser humano para bloquear ciertos pensamientos, recuerdos o deseos y mantenerlos en el inconsciente. Estos contenidos rechazados no son eliminados, sino que conservan su efectividad psíquica y se sintomatizan. Lo reprimido puede regresar a la esfera de lo conciente a partir de los sueños, los actos fallidos o, incluso, los síntomas neuróticos.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y María Merino. Publicado: 2010. Actualizado: 2013.
Definicion.de: Definición de represión (https://definicion.de/represion/)
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