Definición de

Satélite natural

Luna

La Tierra tiene un solo satélite natural: la Luna.

Un satélite natural es un objeto astronómico que realiza una órbita en torno a un planeta. Se trata de un cuerpo celeste que, por lo general, es más chico que el planeta al cual acompaña.

La idea de satélite natural suele ser contrapuesta al concepto de satélite artificial: en este último caso, se alude a un artefacto diseñado por el ser humano que es puesto en órbita de manera intencional con algún tipo de fin (transmitir señales de televisión o radio, supervisar las condiciones meteorológicas, realizar observaciones astronómicas, etc.).

Cabe destacar que una órbita es un recorrido que traza un cuerpo alrededor de otro debido a la influencia de la fuerza de gravedad u otra fuerza central. En un sistema planetario, los cometas, los asteroides y los planetas desarrollan una órbita alrededor de una estrella principal (como el Sol en lo que refiere al sistema solar). En el caso de los satélites, realizan una órbita elíptica próxima al planeta con el cual mantienen un vínculo gravitacional.

La Luna, el única satélite natural del planeta Tierra

La Luna es el único satélite natural del planeta Tierra. En todo el sistema solar, la Luna es el quinto satélite de mayor tamaño, con un diámetro ecuatorial que llega a los 3478,8 kilómetros.

Desde la Tierra siempre se observa la misma cara de la Luna. Esto se debe al fenómeno conocido como rotación sincrónica, rotación síncrona, rotación capturada o acoplamiento de marea, que implica que la rotación de la Luna sobre sí misma demora lo mismo que su traslación alrededor de nuestro planeta.

Al hemisferio lunar que no puede verse desde la Tierra se lo menciona como la cara oculta del satélite natural. También se lo llama lado oscuro, una denominación que no es correcta ya que recibe la luz del Sol.

Es importante señalar que el disco lunar lleva a cabo diversos movimientos de oscilación ante un observador localizado en nuestro planeta. Por estos movimientos, que constituyen la libración lunar, la cara oculta de la Luna representa aproximadamente el 41% de la superficie del satélite.

Astronauta

El primer vuelo espacial tripulado que llegó al satélite natural de la Tierra se produjo en 1969.

Las fases lunares

Las fases lunares son los distintos estados que exhibe la zona iluminada y visible de la Luna debido a las modificaciones de su posición respecto a nuestro planeta y al Sol. La sucesión de estas fases constituye un ciclo conocido como lunación que se extiende durante 29,53 días.

La lunación equivale a lo que se conoce como mes sinódico, que es el tiempo que le lleva a una fase volver a aparecer. Dicho de otro modo: el mes sinódico es el periodo que tarda la Luna en pasar otra vez por la misma fase. El mes sideral, en cambio, es el lapso que demora el satélite en retomar la misma posición considerando las estrellas que están fijas en la esfera o bóveda celeste. Su duración aproximada es de 27,32 días.

Las fases de la Luna son nueve. La primera es la luna nueva (o luna negra), cuando el satélite es invisible a simple vista debido a que queda oculto por el resplandor del sol. Luego la iluminación lunar empieza a crecer, pasando por la luna creciente; el cuarto creciente; y la luna gibosa creciente hasta llegar a la luna llena, con una de sus caras totalmente visible.

A partir de entonces, la iluminación comienza a disminuir y se atraviesan las fases de la luna gibosa menguante; el cuarto menguante; y la luna menguante (creciente menguante o luna vieja) hasta volver nuevamente a la luna nueva.

Al producirse una alineación perfecta entre la Luna, la Tierra y el Sol, aparecen los eclipses. Estos fenómenos implican que la luz que llega desde un objeto astronómico resulta bloqueada por otro cuerpo.

En la fase de luna llena puede producirse un eclipe lunar, que se da cuando nuestro planeta se ubica entre el Sol y el satélite, oscureciéndolo. En la luna nueva, en tanto, se puede generar un eclipse solar: en este caso, la Luna se sitúa entre el Sol y la Tierra.

Geografía lunar

La minería lunar es una posibilidad aún no explotada que brinda el satélite natural de nuestro planeta.

La exploración de nuestro satélite natural

La exploración de nuestro satélite natural se inició en 1959, cuando la Unión de Repúblicas Socialistas Soviéticas (URSS) logró el primero de los impactos lunares al enviar la sonda espacial Luna 2. Previo a ese año, el único método de estudio era la observación desde la superficie terrestre mediante un telescopio.

Las misiones Apollo de la NASA, en tanto, consiguieron llevar seres humanos a la superficie de la Luna en seis oportunidades. El primero de los aterrizajes lunares se concretó en 1969 y el último, en 1972.

Los alunizajes fueron posibilitados por un tipo de vehículo espacial mencionado como módulo lunar. El astromóvil o rover lunar es otro vehículo clave ya que permite la exploración de la Luna transportando personas o funcionando como robots autónomos.

Con la exploración, se ampliaron los conocimientos sobre la geografía lunar. La disciplina científica bautizada selenografía se especializa en el estudios de los cráteres, las montañas lunares y los mares lunares.

Hay que indicar que, si bien la colonización lunar (la creación de un asentamiento humano permanente en el satélite mediante una base lunar) aún no se logró, hay quienes creen que es un paso que la humanidad concretará tarde o temprano, al igual que el desarrollo del turismo lunar.

Lunas de otros planetas

Aunque la Tierra tiene un solo satélite natural, las lunas de otros planetas son numerosas. Ganimedes (luna de Júpiter), Titán (luna de Saturno), Tritón (luna de Neptuno), Fobos (luna de Marte), Caronte (luna de Plutón) y Titania (luna de Urano) son algunas de ellas.

Ganimedes, por ejemplo, no solo es el satélite natural de mayor tamaño de Jupiter: también es el satélite más grande del sistema solar. Otra particularidad es que, a diferencia del resto, cuenta con un campo magnético.

Detrás de Ganimedes en cuanto al tamaño se sitúa Titán, el satélite más grande Saturno. Se destaca, asimismo, por su atmósfera y por presentar en su superficie lagos de metano y etano en estado líquido. Titán y la Tierra, de este modo, son los únicos objetos astronómicos del sistema solar con cuerpos líquidos estables a temperatura ambiente.

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Cómo citar este artículo Julián Pérez PortoPublicado por Julián Pérez Porto, el 23 de mayo de 2023. Satélite natural - Qué es, definición y concepto. Disponible en https://definicion.de/satelite-natural/
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