Definición de soldadura

La primera acepción del término soldadura que se menciona en el diccionario de la Real Academia Española (RAE) refiere al proceso y el resultado de soldar: establecer una unión sólida entre dos cosas con un material que resulte similar o el mismo que el de ellas. En un sentido más amplio, soldar consiste en enmendar o reparar algo.

Soldadura

Una soldadura, por lo tanto, implica la unión de dos elementos: lo habitual es que se realice a través de la fusión. Es frecuente que se añada un plástico o un metal que, cuando se funde, termina uniendo ambas piezas. Este material que se agrega hace que la unión quede fija al enfriarse.

Para lograr la fusión y realizar la soldadura, es posible apelar a un láser, al ultrasonido, a una llama generada con gas, al arco eléctrico o a un proceso de fricción, por citar algunas de las opciones disponibles.

Es importante destacar que, por las características del trabajo, se deben tomar diversos recaudos a la hora de hacer una soldadura. Las personas que se encargan de soldar deben proteger sus ojos y sus manos para evitar quemaduras y daños por la luz ultravioleta. En ocasiones la soldadura también produce humo tóxico, una particularidad que obliga a preservar las vías respiratorias.

La calidad y la durabilidad de la soldadura dependen de diversos factores. Entre ellos podemos mencionar la concentración empleada en la entrada de calor, el tipo de material que se añadió, el diseño otorgado al empalme y el método elegido para realizar la soldadura.

Si bien en el ámbito industrial la soldadura es uno de los procesos más comunes, también se da en entornos particulares y puede llevarse a cabo con elementos muy accesibles a nivel económico. Con respecto al medio en el cual es posible soldar piezas, no existen muchas limitaciones, ya que puede darse en un ambiente cerrado, a la intemperie, bajo el mar o en el espacio exterior.

Veamos a continuación algunos de los sistemas de soldadura:

Soldadura* de estado sólido: una de las características que salta a la vista de este sistema, en contraposición a los más conocidos, es que no requiere derretir ningún material. Entre los métodos que forman parte de este grupo se encuentra la soldadura ultrasónica, que se usa para unir alambres finos u hojas cuya fabricación se lleve a cabo con termoplásticos o metal. Para conseguir que se conecten, se los somete a una vibración en alta frecuencia y a una presión elevada;

* por arco: en este caso, al hablar de este sistema estamos reconociendo varios que se agrupan por usar una fuente de electricidad para conseguir la soldadura. Gracias a la alimentación eléctrica es posible producir un arco voltaico entre el material base y un electrodo, de modo que los metales se derritan. Existe la posibilidad de utilizar corriente alterna (cuya abreviatura es AC) o continua (CC), así como electrodos de tipo consumible o no consumible, que se hallan bajo un revestimiento;

* blanda y fuerte: son dos procesos individuales que se distinguen de los anteriores por no proveer la unión de los metales base, sino tan sólo del de aportación. Por otro lado, también es importante señalar que fue el primer sistema en ser usado por nuestra especie, y data de la antigua Sumeria. Las temperaturas usadas en ambos casos tienen como punto de partida los 450 °C: la soldadura blanda ocurre por debajo de ella y la fuerte, por encima. Existe también la fuerte a altas temperaturas, un tipo de soldadura que requiere superar los 900 °C;

* a gas: en este grupo destaca la soldadura oxiacetilénica, y se trata de uno de los más antiguos procesos, usado en la actualidad especialmente para la unión de tubos.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Publicado: 2014. Actualizado: 2016.
Definicion.de: Definición de soldadura (https://definicion.de/soldadura/)