El término abnegación proviene del latín abnegatĭo. Según la definición que presenta el diccionario de la Real Academia Española (RAE), se trata del sacrificio que alguien hace de su voluntad, de sus afectos o de sus intereses. Por lo general, dicho sacrificio se realiza por motivos religiosos o por altruismo.

AbnegaciónPara el cristianismo, la abnegación es la negación del individuo, en el sentido de renunciar a sí mismo y a los intereses personales. Un buen cristiano no puede hacer siempre lo que quiere, sino que tiene que obedecer la palabra de Dios y vivir según sus mandatos. Esta abnegación es parte esencial en la formación del cristiano: aquello a lo que se renuncia, se lo ofrece a Dios.

La abnegación implica disciplina y supone el control de los deseos, sentimientos, pasiones y pensamientos. También se opone a la hiperactividad y al frenesí, ya que la persona que hace demasiadas cosas no piensa; por lo tanto, esas cosas suele hacerlas mal.

La abnegación implica enfrentarse al egoísmo. Se centra en dar, en lugar de tener. La persona que renuncia a algo para asistir al prójimo lo hace con libertad y sin ninguna obligación; por lo tanto, en esa negación existe una elección personal que genera gozo y satisfacción.

Todas estas características colocan, para los cristianos, a Jesucristo como símbolo y modelo de la abnegación. Jesús decidió renunciar a su condición divina y se hizo hombre para salvar a la humanidad. Por eso pide a sus discípulos que lo sigan, renuncien a la propia voluntad y hagan la voluntad de Dios en la Tierra.



    Definiciones relacionadas:
  1. Definición de renuncia
  2. Definición de voluntad
  3. Definición de vocación