Definición de balance social

La Real Academia Española (RAE) reconoce varias acepciones del término balance. En este caso nos interesa su significado como la comparación entre diferentes factores o circunstancias para evaluar el desarrollo o el resultado de algo.

Balance social

Social, por su parte, es aquello vinculado a la sociedad: una comunidad de personas que tienen intereses en común y que interactúan entre ellas para satisfacer sus diversas necesidades.

La idea de balance social, en este marco, hace referencia al registro de las actividades de una organización vinculadas a la comunidad donde se encuentra inserta. Dicho de otro modo, el balance social detalla los costes y los beneficios que provoca la actividad de una empresa en una sociedad.

Gracias a este tipo de balance, es posible analizar si una compañía ha cumplido con su responsabilidad social en un cierto periodo. El balance social debe incluir tanto los resultados positivos como aquellos negativos que se desprenden de las actividades de la entidad.

Entre los resultados positivos que una empresa puede mencionar en su balance social, se encuentran la creación de puestos de empleo, la generación de riqueza y las donaciones a la comunidad (por ejemplo, financiando el mantenimiento de un parque o de otro espacio público). También deben contarse en este marco aquellas medidas que colaboren con el descenso de los costes sociales que generan las demás compañías, aunque se trate de un beneficio menos directo.

Los costes sociales, por su parte, pueden ser la contaminación ambiental (tanto del agua como del aire), la contaminación acústica y visual, los conflictos sociales (como ser las huelgas), los accidentes de trabajo, la explotación excesiva de los recursos naturales (algo que en esta era se asocia con el concepto de desarrollo no sostenible), las enfermedades profesionales, los trastornos psicológicos a causa de la actividad laboral, el estrés, las consecuencias propias del desempleo (donde encontramos el descenso de autoestima y los gastos para cubrir los subsidios) y las dificultades que las condiciones laborales puedan imponer a los trabajadores para desarrollar sus vidas de manera normal, entre muchos otros.

Como podemos apreciar, el balance social es un concepto muy amplio, de una inmensa complejidad, tanto por la cantidad de situaciones que se encuentran asociadas a él como por el impacto que éstas pueden generar en la vida de una sociedad. No podemos subestimar el problema de la contaminación ambiental ni el fenómeno del desempleo masivo, así como tampoco las mejoras que pueden acarrear ciertas inversiones económicas para ampliar o mejorar las instalaciones de una ciudad.

El balance social comienza en la vida de cada individuo, antes de llegar a la adultez y mucho antes de fundar una compañía. Las consecuencias de nuestros actos son muy importantes, aunque no siempre nos enseñen a evaluarlas antes de dar un paso; cuando decimos una frase que resulta hiriente para otra persona, o cuando tiramos basura en la vía pública por negarnos a llevarla al contenedor más cercano demostramos que nos hemos dejado pendiente una materia fundamental de la vida en sociedad.

A menudo las empresas intentan generar beneficios sociales para mejorar su imagen, y esto no siempre es bienvenido por la comunidad; sin embargo, desde otro punto de vista podríamos decir que es preferible esta actitud vanidosa e interesada a la total ausencia de preocupación por el balance social. Como siempre, la situación ideal se encuentra a mitad de camino, en el compromiso genuino por respetar los derechos y la necesidades de los demás, pero no es muy común.

Es habitual que las cooperativas realicen balances sociales para evaluar si sus acciones están en sintonía con los principios y los valores de este tipo de organizaciones. En este caso se habla de balance social cooperativo.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Publicado: 2016. Actualizado: 2017.
Definicion.de: Definición de balance social (http://definicion.de/balance-social/)