Del latín bonus, el adjetivo bueno permite hacer referencia a aquello que tiene bondad y, por lo tanto, es útil, agradable, gustoso, gustoso, divertido o apetecible. Por ejemplo: “La banda de punk rock ha presentado un muy buen disco”, “Este pantalón salió bueno, tiene más de tres años y todavía lo uso”.
En el caso de una persona, alguien bueno es aquel que muestra una tendencia natural a hacer el bien: “Miguel es bueno, me prestó cien pesos para comprar los remedios aún cuando no sabe si se los podré devolver”, “Marta considera que no soy bueno porque ayer le grité, pero no sabe que yo estaba nervioso por la salud de mi tío”.
Bueno también es aquello que supera a lo común: “Tu hijo me dio un buen susto al ponerse esa máscara”, “Bueno fue el golpe que me di ayer cuando resbalé en el patio de mi casa”.
La filosofía resalta que el concepto de bueno es tautológico y redundante: lo bueno es lo que está bien. Nociones como bueno y bondad pueden definirse por oposición a otras como malo y maldad. De esta manera, puede decirse que bueno es aquello que no es malo y viceversa: “Isabel es buena ya que compartió sus caramelos conmigo”, “Isabel es mala ya que no me convidó caramelos”.
Por último, cabe destacar que en Argentina, México y Uruguay se conoce como bueno al partido que se juega para desempatar: “Tu equipo ganó el primer partido y el mío ganó el segundo: ahora vamos a jugar el bueno”.
- Definiciones relacionadas:
- Definición de buena fe
- Definición de buen trato
Definición siguiente >> |
Definición.de