Con origen en el término latino iubilatĭo, la palabra jubilación hace referencia a la acción y efecto de jubilar o jubilarse. También permite nombrar a la pensión que recibe quien se ha jubilado.
La jubilación, por lo tanto, es el nombre que recibe el acto administrativo por el cual un trabajador en activo, ya sea por cuenta propia o ajena, pasa a una situación pasiva (de inactividad laboral), tras haber alcanzado una determinada edad máxima legal para trabajar.
Ya que el cese laboral implica una pérdida de ingresos para la persona, el beneficiario de la jubilación recibe una prestación económica que, por lo general, consiste en una renta mensual. Esta prestación es vitalicia, por lo que se mantiene hasta la muerte del interesado.
En la mayoría de los países, la edad de jubilación se ubica en torno a los 65 años. Sin embargo, como la expectativa de vida se ha incrementado en todo el mundo, este límite está siendo revisado, ya que el costo social de las jubilaciones se ha incrementado y se requieren de mayores ingresos para mantener los sistemas de pensiones.
Puede diferenciarse entre dos modalidades de jubilación: la contributiva (en la que los propios trabajadores o las empresas que los contratan financian las jubilaciones a través de aportes) y la no contributiva (destinada a aquellos sujetos que carecen de recursos o que no han cotizado el mínimo suficiente para beneficiarse con la jubilación).
En cuanto a la cuantía de la pensión que recibe el jubilado, ésta es establecida de acuerdo a diferentes cálculos según el país y la legislación vigente.
Definición siguiente >> |
Definición.de