Definición de patología

El diccionario de la Real Academia Española (RAE) le atribuye al concepto de patología dos significados: uno lo presenta como la rama de la medicina que se enfoca en las enfermedades del ser humano y, el otro, como el grupo de síntomas asociadas a una determinada dolencia. En este sentido, esta palabra no debe ser confundida con la noción de nosología, que consiste en la descripción y la sistematización del conjunto de males que pueden afectar al hombre.

Patología

La patología, dicen los expertos, se dedica a estudiar las enfermedades en su más amplia aceptación, como estados o procesos fuera de lo común que pueden surgir por motivos conocidos o desconocidos. Para demostrar la presencia de una enfermedad, se busca y se observa una lesión en sus niveles estructurales, se detecta la existencia de algún microorganismo (virus, bacteria, parásito u hongo) o se trabaja sobre la alteración de algún componente del organismo.

Los especialistas en patología pueden clasificarse, según su campo de acción, en patólogos clínicos o anatomopatólogos. Los primeros se especializan en el diagnóstico por medio de análisis obtenidos y examinados en el marco de un laboratorio clínico. Los anatomopatólogos, en cambio, concentran sus esfuerzos en las deducciones a las que pueden llegar en base a la observación morfológica de lesiones.

Otros conceptos vinculados a la patología son la etiología (rama centrada en estudiar los orígenes de cada enfermedad) y la patogenia (la serie de modificaciones patológicas con la exclusión de las causas que la provocan). Esta última puede ser abordada desde un punto de vista funcional (tal como hace la fisiopatología) o morfológico (la patología general). Ambos actúan de forma complementaria para la comprensión de la patogenia.

La rama que consiste en el estudio de los aspectos morfológicos de la patogenia se denomina morfopatología o patología general. Su aplicación con el objetivo de reconocer las causas de una determinada enfermedad no garantiza el éxito en el 100% de los casos.

Patología social

Cualquier rasgo del comportamiento que no responda a los parámetros de normalidad dentro de un marco social es considerado una patología. Existe una serie de factores que acarrean inestabilidad mental y emocional, entre los que encontramos la excesiva actividad laboral y la fatiga, la tensión nerviosa, el ruido propio de las ciudades, el rompimiento del modelo de familia tradicional y el consumo desmedido y no supervisado de fármacos.

La tendencia creciente de las sociedades a la generalización es un proceso nefasto que agrupa a la porción de la población que reúne el mayor porcentaje de coincidencias en sus gustos, creencias y características físicas e ignora al resto y lo etiqueta como minoría. En este último conjunto de seres humanos, encontramos una gran variedad, y poco tienen en común entre ellas, más allá de su especie. Desde personas con problemas auditivos hasta delincuentes, pasando por homosexuales y pobres, son todos apartados para que no distraigan a los demás de las campañas publicitarias.

La delincuencia como patología social

Si entendemos el conjunto de normas y leyes de una sociedad como lo normal y aceptable, entonces una persona que vaya en su contra presenta una patología social. Como la delincuencia no sólo representa un acto que no se rige por las reglas preestablecidas sino que también atenta contra la libertad de los ciudadanos, este tipo de comportamiento acarrea sanciones para asegurar la seguridad del pueblo.

A su vez, para combatir esta patología, el Estado promete ayudar a quienes comenten delitos a entender el valor y la importancia de respetar las leyes. En una situación ideal, estas personas logran reinsertarse en la sociedad, habiendo adoptado una visión nueva de la vida en comunidad, que incluye el respeto por la libertad.

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