Definición de trazabilidad

Trazabilidad es un término que fue incorporado recién a la vigésima tercera edición del diccionario de la Real Academia Española (RAE). Para la International Organization of Standardization (cuya sigla es ISO), la trazabilidad es la propiedad que dispone el resultado de un valor estándar, que puede vincularse con referencias específicas mediante una seguidilla continuada de comparaciones.

Trazabilidad

En otras palabras, la trazabilidad está compuesta por procesos prefijados que se llevan a cabo para determinar los diversos pasos que recorre un producto, desde su nacimiento hasta su ubicación actual en la cadena de abasto.

En concreto, a la hora de estudiar y establecer la trazabilidad de un producto es fundamental el proceder a identificar tres aspectos básicos de aquel como son el origen de sus diversos componentes, el conjunto de procesos que se han aplicado a los mencionados y también tanto la distribución como la localización del producto en cuestión después de haberse acometido su entrega.

Es posible distinguir entre dos tipos de trazabilidad cuando se busca conocer el estado de un producto que circula dentro de una cadena logística. La trazabilidad interna actúa sobre los procedimientos internos de una empresa y tiene en cuenta la composición del producto, su manipulación, las máquinas empleadas y otros factores. La trazabilidad externa, por su parte, añade otros elementos para externalizar la información que surge de la trazabilidad interna.

La trazabilidad, en definitiva, se basa en el registro de las huellas que deja un producto mientras transita por la cadena antes de llegar al consumidor final. Actualmente se trabaja para el desarrollo de un formato estándar que permita compartir y difundir la trazabilidad de manera sencilla.

La intención es desarrollar la facultad de repasar la trayectoria y el camino seguido por cada producto, algo que permitiría conocer de dónde vienen sus componentes, cuáles son los tratamientos que se le aplican y cómo se concreta la distribución. Esto posibilitaría, a su vez, mejorar la calidad del producto y aumentar el valor para el consumidor final.

En este sentido, es fundamental que demos a conocer la existencia de un elemento que es muy útil y práctico a la hora de establecer la trazabilidad de un producto en cuestión. Este es el caso del conocido código de barras. El citado es en apariencia un conjunto de líneas rectas, verticales y paralelas que representan cierta información de aquel producto, que permiten clasificarlo y que además incorpora una serie de unos números que también dan datos acerca del mismo.

Toda esa información aportada, por las líneas y los números, está codificada por lo que se hace necesario y vital la existencia de un dispositivo, conocido como lector o receptor, que es el encargado de decodificar la misma y ofrecer los datos referentes al producto.

De esta manera podemos establecer que encontramos dispositivos tecnológicos de este tipo en multitud de lugares que se han convertido en escenario habituales de nuestra rutina tales como supermercados o cajeros automáticos. En el caso de los primeros lo que hacen es leer los códigos que aparecen en productos alimentarios de diversa índole y en el segundo proceden a decodificar los códigos de las tarjetas de crédito o cartillas bancarias.

La tecnología, con la combinación de redes comunicativas, la Web, la conectividad inalámbrica, el rastreo satelital y los programas informáticos especializados, contribuye a mejorar la trazabilidad.

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Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y María Merino. Publicado: 2010. Actualizado: 2012.
Definicion.de: Definición de trazabilidad (http://definicion.de/trazabilidad/)