Definición de ad hominem

La locución latina ad hominem se traduce como “a la persona”. Suele usarse en nuestro idioma para la construcción de la expresión argumento ad hominem.

Ad hominem

Un argumento ad hominem es aquel sustentado en las acciones o las opiniones del mismo individuo a quien está dirigido, con el objetivo de persuadirlo o enfrentarlo. Se trata, por lo tanto, de un argumento que apunta al desconcierto del interlocutor al oponerle sus propios actos o sus dichos.

Muchas veces el argumento ad hominem se dirige directamente contra el sujeto. Al señalar una característica suya indeseada, cuestionable o poco valorada, se intenta desacreditar su tesis.

Puede decirse que el argumento ad hominem, en este marco, no ataca los dichos del otro, sino directamente a la persona. Su nivel educativo o su clase social, por mencionar dos posibilidades, pueden ser suficientes para vilipendiar su posición.

Así el argumento ad hominem puede adoptar la siguiente estructura:

Juan sostiene A
– Existe una característica, cualidad o propiedad de Juan que puede cuestionarse.
– Por lo tanto, A resulta cuestionable.

Por supuesto, el eventual descrédito del orador no indica nada sobre la veracidad o la falsedad de sus expresiones. Por eso suele señalarse que el argumento ad hominem es una falacia.

Supongamos que un periodista deportivo afirma que un futbolista jugó un mal partido. Ante este comentario, un exjugador rechaza la opinión destacando que el periodista nunca fue deportista profesional. Como se puede advertir, este es un argumento ad hominem: que el periodista no haya sido futbolista profesional no desacredita su afirmación.

Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2020.
Definicion.de: Definición de ad hominem (https://definicion.de/ad-hominem/)

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