Definición de

Admiración

Veneración

La admiración puede llevar a la devoción y la veneración.

La admiración es el acto de admirar. Este verbo (admirar) tiene múltiples usos: puede aludir a contemplar; a valorar algo o a alguien de un modo muy positivo; o a provocar sorpresa por un factor inesperado o por una condición extraordinaria.

Puede asociarse la admiración a la fascinación, el respeto o el asombro. La acepción específica del término, que proviene del vocablo latino admiratio, depende del contexto.

La admiración como reconocimiento

Es habitual que la idea de admiración se vincule al reconocimiento hacia aquel o aquello que se considera  excelente. En este sentido, se admira a personas, objetos, paisajes, etc. que tienen cualidades sobresalientes.

Cuando la admiración se dirige a un individuo, se piensa o se siente que el sujeto en cuestión es superior en un modo determinado. Admiramos a quien puede hacer cosas que nosotros no, generalmente por no contar con su talento, habilidad, destreza, aptitud o conocimiento.

Hay, pues, una apreciación y una valoración especial. La admiración puede expresarse a través de una aclamación, un elogio o hasta una alabanza. Lo excepcional provoca un deleite que muchas veces deriva en inspiración o incluso gratitud.

Futbolista

Las celebridades de la industria del entretenimiento y los ídolos del deporte suelen despertar admiración.

La idolatría a artistas y deportistas

En la actualidad, la admiración suele destinarse a artistas y deportistas que alcanzan la fama por su capacidad. Estas estrellas, con su maestría, causan un deslumbramiento.

Antes de avanzar debe considerarse que la admiración nace de la subjetividad. Una persona puede considerar que un pintor es un prodigio de las artes plásticas que crea cuadros con maestría, mientras que otra puede opinar que el mismo artista carece de virtudes y tiene una capacidad limitada.

Tomemos el caso de John Lennon. El músico inglés, asesinado en 1980, suele ser admirado por su excelencia como compositor y la grandeza de sus canciones. A más de cuatro décadas de su muerte, hoy se sigue resaltando su genialidad. No obstante, puede haber alguien que piense que es un músico sobrevalorado.

El futbolista argentino Lionel Messi también despierta admiración. Los amantes del deporte suelen afirmar que Messi es un genio que hace maravillas en el campo de juego. De hecho, al término de los partidos es frecuente que reciba una ovación y que el público le exprese su afecto con gritos, canciones y reverencias.

En el caso del ámbito deportivo, más allá de los componentes subjetivos, la admiración puede sustentarse en datos concretos. Messi, por ejemplo, ganó diez veces la Liga Española y cuatro veces la Liga de Campeones de Europa con el F.C. Barcelona, además de la Ligue 1 de Francia con el PSG. Con el seleccionado argentino, en tanto, se consagró campeón de América en 2021 y del mundo en 2022. Por eso su renombre tiene una justificación objetiva.

Virtuosismo

Los músicos virtuosos que generan emoción con sus interpretaciones provocan admiración.

Admiración por valores

La admiración puede surgir por los valores morales que evidencia un hombre o una mujer. La grandiosidad o el prestigio, en este marco, está dada por la nobleza de los actos y la integridad del carácter.

Supongamos que una anciana de 80 años se propone completar la educación secundaria, que en su momento tuvo que abandonar para dedicarse a criar a sus hijos. Con mucho esfuerzo y dedicación, la mujer finalmente logra su objetivo. Su determinación y perseverancia provocan admiración en todos los que la conocen.

Imaginemos ahora que un padre descubre que su hijo de 23 años le robó a un vecino. Frente a esta realidad, el hombre devuelve lo robado a su dueño y entrega a su descendiente a la policía. Es posible sentir admiración por la integridad de este papá que, pese a su dolor, actúa de un modo honorable y hace que su descendiente asuma la responsabilidad de sus acciones.

El concepto en la filosofía

El concepto de admiración tiene una gran relevancia en la filosofía, considerando su acepción como contemplación u observación. Al admirar, el individuo posa su mirada en una cierta realidad o en un elemento; de esta forma, la admiración es indispensable para filosofar.

Se necesita de la fascinación o el deslumbramiento para detenerse a admirar algo. Solo aquello que se admira puede ser aprehendido.

Hay que tener en cuenta que la filosofía se pregunta por el origen y el sentido de las cosas. Cuando un fenómeno conmueve o afecta, da paso a la admiración y a la reflexión filosófica.

Efectos negativos de la admiración

En un cierto modo, la admiración funciona como un encanto o hechizo. La impresión positiva que puede provocar una persona, en ocasiones, termina por enmascarar características que no son positivas o que hasta pueden llegar a resultar perjudiciales.

Un joven puede admirar a su novia por sus cualidades estéticas y su capacidad intelectual. Su pareja, sin embargo, muchas veces es distante y agresiva con él. Pese a que esa actitud no es saludable en una relación sentimental, la admiración que siente el muchacho lo lleva a no percibir esa realidad.

Tampoco se puede dejar de mencionar que, por obra del marketing, se tiende a admirar a personas que se destacan por su belleza o por su riqueza económica. Para representar el éxito o la felicidad, por ejemplo, las publicidades muestran a jóvenes modelos de cuerpos esculturales. Así se promueve una admiración basada en cuestiones superficiales.

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Cómo citar este artículo Julián Pérez PortoPublicado por Julián Pérez Porto, el 1 de mayo de 2024. Admiración - Qué es, en la filosofía, definición y concepto. Disponible en https://definicion.de/admiracion/
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