Definición de

Belleza

Moda

La elegancia y la gracia suelen asociarse a la belleza.

La belleza es una cualidad abstracta que se asocia a la hermosura. Se trata de una apreciación que es fruto de la subjetividad: lo que es bello para una persona, puede no serlo para otra. Sin embargo, se conoce como canon de belleza a ciertas características que la sociedad en general considera como atractivas, deseables y bonitas.

Por lo general, se considera que la simetría y la armonía generan belleza. Frente a estas características es habitual que los humanos experimenten admiración y una sensación placentera o agradable.

Si tienes poco tiempo, revisa el índice o el resumen con los puntos clave.

Historia de la belleza

La concepción de belleza puede variar entre distintas culturas y cambiar con los años. De hecho, a lo largo de la historia aquello calificado como bello fue cambiando.

En la prehistoria, por ejemplo, se utilizaban cenizas y grasa con pigmentos rojos para expresarse a través de pinturas rupestres. En el Antiguo Egipto, en tanto, ya se buscaba resaltar los ojos a través de maquillaje.

Fue en la Grecia Clásica cuando la belleza del cuerpo empezó a reflejarse mediante una representación basada en las proporciones armoniosas y la simetría. En la Edad Media se asoció lo bello a lo espiritual y lo divino, mientras que a partir del siglo XIX también se encontró belleza en lo banal y lo abstracto. Por eso puede decirse que actualmente la idea de belleza es muy diversa.

En un sentido material, la belleza produce un placer que proviene de las manifestaciones sensoriales y que puede percibirse por la vista (por ejemplo, con una persona que es considerada atractiva a nivel físico) o el oído (al escuchar una voz o una música agradable). El olfato, el gusto y el tacto, en cambio, no están tradicionalmente relacionados con la estética clásica, aunque hoy se acepta que la belleza puede ser multisensorial.

Incluso, más allá de la manifestación sensorial, es posible considerar algunas cosas conceptuales como bellas. Una reflexión moral puede ser destacada como un texto bello: lo que importa en este caso es qué se dice y no cómo se dice (es decir, la belleza no está en el papel o en la pantalla de la computadora).

Cosmética

La cosmética busca disimular cada imperfección estética para realzar la belleza de una persona.

La fealdad

Lo opuesto a la belleza es la fealdad, que no causa placer sino descontento y genera una percepción negativa del objeto en cuestión. Hoy, millones de mujeres y hombres recurren al maquillaje, la tintura del cabello o incluso la cirugía estética para ganar atractivo físico y que su imagen se acerque al ideal de belleza que rige en la actualidad; de lo contrario, estas personas podrían ser consideradas feas y padecer dicha mirada.

Como ya indicamos, uno de los cánones de belleza más extendido es la armonía: los seres humanos tienden a considerar que las proporciones adecuadas son deseables. Ya sea respecto a un cuerpo, una construcción arquitectónica, un automóvil o una prenda de vestir, la falta de armonía tiende a vincularse a la fealdad.

Empatía

La belleza interior es atribuida a rasgos como la amabilidad, la empatía y la solidaridad.

La belleza en la filosofía

Desde los orígenes de esta la filosofía, se ha intentado establecer una definición estable de lo que significa la belleza. En este marco se han desarrollado dos líneas firmemente marcadas: una que afirma que se trata de un concepto subjetivo, sujeto a las experiencias e ideas de cada individuo en particular, y la otra que la reconoce como algo estandarizado y firme, que responde a una serie de principios establecidos como «normales».

Para definir este concepto es necesario realizarse previamente una serie de preguntas, tales como a qué objetos se les puede aplicar la categoría de belleza o cuáles son los códigos que trasciendan las normas culturales y temporales. La rama de la filosofía que se ha encargado del estudio de la belleza es la estética, una disciplina que analiza la percepción de lo bello y busca su esencia.

Dentro de la filosofía determinar qué es bello y que no consiste en uno de los problemas centrales de la estética y diversos pensadores a lo largo de los siglos han abordado esta problemática. Una de las primeras discusiones de este tema data del siglo V a. C. en los diálogos socráticos de Jenofonte, donde se establecieron tres conceptos de belleza que diferían entre sí: la belleza ideal (que se basaba en la composición de las partes), la belleza espiritual (el reflejo del alma y que puede verse a través de la mirada) y la belleza funcional (de acuerdo a su funcionalidad las cosas pueden ser o no bellas).

El pensamiento de Platón

Platón fue el primer pensador en elaborar un tratado sobre el concepto de belleza que tendría un gran impacto en Occidente, tomando ciertas ideas plasmadas por Pitágoras sobre el sentido de la belleza como armonía y proporción y fusionándolas con el concepto de esplendor. Para él, la belleza proviene de una realidad ajena al mundo que el ser humano no es capaz de percibir completamente. En concreto expresó:

«De la justicia, pues, y de la sensatez y de cuanto hay valioso en las almas no queda resplandor alguno en las imitación de aquí abajo, y solo con esfuerzo y a través de órganos poco claros, les es dado a unos pocos, apoyándose en las imágenes, intuir el género de lo representado.»

Posiblemente al día de hoy entre las teorías más aceptadas respecto a este tema están la propuesta por el relativismo, que gira en torno a la subjetividad, y la visión del funcionalismo, que dice que las cosas son bellas o feas según el fin que persigan.

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Cómo citar este artículo Publicado por Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Actualizado el 15 de diciembre de 2025. Belleza - Qué es, definición, historia y en la filosofía. Disponible en https://definicion.de/belleza/
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