
Un cuaderno de bitácora solía recoger información sobre la navegación marítima.
Una bitácora es una especie de armario que se utiliza en la vida marítima. El término, procedente del francés bitacle, alude a un instrumento que se fija a la cubierta, cerca del timón y de la aguja náutica y que facilita la navegación en océanos desconocidos.
En la antigüedad, este artilugio solía incluir un cuaderno (el cuaderno de bitácora) donde los navegantes relataban el desarrollo de sus viajes para dejar constancia de todo lo acontecido en ellos y de la forma en la que habían podido resolver los problemas. Este cuaderno, en el que se incluían fecha y hora de cada anotación, se guardaba en la bitácora para protegerlo de las tormentas y de los avatares climáticos. Además, servía como libro de consulta ante las vicisitudes del viaje.
Con el tiempo, la noción de bitácora pasó a asociarse de manera casi exclusiva a la de cuaderno de bitácora (por ejemplo: «El avistaje de la isla fue narrado de forma detallada en la bitácora del capitán») y se extendió a otros ámbitos.
Temas
ResumenUn diario
Actualmente, una bitácora es un cuaderno o publicación que permite llevar un registro escrito de diversas acciones. Su organización es cronológica, lo que facilita la revisión de los contenidos anotados. Los científicos suelen desarrollar bitácoras durante sus investigaciones para explicar el proceso y compartir sus experiencias con otros especialistas.
Las bitácoras alcanzaron una gran popularidad a partir del desarrollo de los weblogs o blogs, que son bitácoras virtuales publicadas en Internet. Los blogs recopilan información de todo tipo y pueden ser escritos por uno o más autores. Este tipo de bitácora suele aceptar la participación de los lectores a través de comentarios y opiniones.
El fotolog o flog, por otra parte, es un blog que se basa en la publicación de imágenes y comentarios de escasa extensión. Actualmente, no obstante, estas bitácoras basadas en imágenes ya no son populares en la Web, sino que fueron reemplazadas por otras clases de publicaciones.
En este punto, es importante indicar que las características de los blogs cambiaron con el paso del tiempo. Nacieron como una publicación cronológica que funcionaba generalmente a modo de diario personal, donde el autor podía compartir una novedad profesional, una reflexión, una fotografía o una recomendación en cada entrada de blog, por mencionar algunas posibilidades. Con el surgimiento de las redes sociales, ese tipo de contenidos pasó a publicarse en plataformas como Facebook, Instagram o LinkedIn. Hoy, muchos blogs funcionan como sitios web convencionales, brindando la facilidad de crear nuevas páginas simplemente añadiendo entradas.

En la aviación, el piloto puede llevar una bitácora de vuelo.
Ejemplos de bitácoras
Un ejemplo de bitácora es un diario de navegación de una embarcación del siglo XIX. En dicho diario, el capitán registra detalles de la derrota del barco, enumera los cambios de rumbo, recoge información sobre el estado del mar y el viento, recopila incidentes y menciona los puertos que se visitaron en la travesía.
Si pensamos en un ejemplo real, podemos nombrar la bitácora de Cristóbal Colón en su primera expedición rumbo a las Indias. El documento original del diario de a bordo de Colón, que brinda datos históricos muy valiosos sobre la exploración que llevó a cabo, se perdió. La publicación que llegó a nuestros días es una transcripción resumida que realizó Fray Bartolomé de las Casas.
También es un ejemplo de bitácora la publicación realizada por el cronista Antonio Pigafetta sobre la expedición de Fernando de Magallanes y Juan Sebastián Elcano, que completó la primera vuelta al mundo. Pigafetta fue parte de la travesía, con lo cual su testimonio constituye una fuente primaria de información sobre los hechos.

El registro de eventos en bitácoras de la era de los descubrimientos constituye un archivo histórico muy valioso.
Cuaderno de proyectos
El concepto de bitácora también puede encontrarse ligado a ciertos proyectos laborales o de investigación y representa un cuaderno donde se reportan los avances y resultados de un determinado estudio, trabajo o experimento; incluye hipótesis, observaciones, ideas, datos, obstáculos que puedan surgir en el transcurso de la investigación. Suele utilizarse sobre todo para proyectos escolares, planificación de las materias y contenido educativo.
Una bitácora de aprendizaje se encuentra organizada de forma cronológica, de tal modo que a medida que se van consiguiendo avances en el proyecto, los resultados se plasman en el cuaderno para poder tener un claro seguimiento de toda la labor realizada. En un cuaderno de este tipo se registran las diversas condiciones en las que se ha desarrollado el proyecto.
En una bitácora, tal como se hace en las actas jurídicas, no deben arrancarse hojas; si se llega a cometer algún error de escritura o de otra índole, debe hacerse una llamada con una errata explicándolo. Esto se hace de este modo ya que se considera que aquello que en un momento puede ser considerado erróneo, en el futuro puede servir para resolver el mismo problema u otro diferente.
Partes de una bitácora como elemento de organización
Una bitácora educativa se compone de varias partes. A nivel general pueden reconocerse:
- Portada: La primera hoja, en la que se incluye el nombre de la escuela, los datos de la institución, el título del proyecto y los datos de sus participantes.
- Tabla de contenido: Presenta un índice con las diversas actividades que se encontrarán incluidas en la bitácora. Este índice se va completando a medida que se avanza en el proyecto, por lo cual deben dejarse varias hojas en blanco luego de la portada.
- Procedimientos: Cada miembro del equipo va plasmando sus ideas y resultados de forma libre, de modo que todos puedan consultar lo expuesto o investigado por otros.
- Bibliografía: Incluye las referencias del contenido que ha ayudado a los miembros del equipo en la investigación y que sirve para esclarecer lo incluido en la bitácora.
