Definición de calza

El concepto de calza proviene del latín vulgar calcea, a su vez derivado de calceus (que puede traducirse como “zapato”). El término suele utilizarse con referencia a una prenda de vestir que se ajusta a las piernas.

Una prenda del siglo VII

Por lo general la noción se emplea en plural: calzas. Las calzas pueden confeccionarse con diferentes materiales y tener distintas características.

Calza hombre ciclista

Los hombres suelen usar calzas para hacer ciclismo


Los orígenes de esta prenda se remontan al siglo VII. En un principio su fabricación corría por cuenta de los zapateros, tratándose de una especie de calzón que iba de la cintura a los pies, cubriendo también estos.

En la antigüedad las calzas eran parte de la vestimenta formal. Actualmente suelen usarse en ámbitos informales o para la realización de ejercicio físico o actividades deportivas.

Hay calzas que cubren toda la pierna, llegando hasta el tobillo. Otras finalizan antes de la rodilla (es decir, permiten cubrir el muslo).

Del deporte a la moda urbana

Muchas veces las calzas se asocian a las mallas y los pantalones ajustados que se fabrican con la fibra elástica de poliuretano conocida como licra (sustantivo derivado de la marca Lycra). Este tipo de calzas primero se usaba en el ámbito del deporte y luego se expandió a la vida cotidiana.

Los ciclistas, por ejemplo, suelen llevar calzas. La prenda brinda protección ante bajas temperaturas y además resulta cómoda ya que, por sus características, se adapta al cuerpo de quien la usa.

Como parte de la moda urbana, las calzas suelen ser elegidas por las mujeres. Es posible lucir calzas con camisas, remeras (camisetas) o blusas, por señalar algunas posibilidades. Los hombres también pueden usar esta prenda, pero por lo general la destinan únicamente al deporte, tanto para salir a correr como para hacer ciclismo e incluso la usan en el gimnasio.

Más allá de las ventajas de la calza a la hora de hacer deporte, ya que se ajustan al cuerpo y no tienen partes que puedan engancharse o impedir ciertas posturas, o para lucir las propias formas, esta prenda de vestir puede traer diferentes consecuencias si se usa en exceso.

Riesgos de la calza

En primer lugar podemos mencionar los dolores de estómago, así como otros problemas relacionados con la zona abdominal, como ser exceso de gases o dificultad para hacer la digestión. Esta tensión en la zona del estómago puede, a su vez, dificultar la movilidad de los intestinos, derivando en un problema de estreñimiento. La solución más sencilla en este caso es usar prendas sueltas durante unos días.

La ropa demasiado ajustada acarrea estos problemas si se llevan con mucha frecuencia. A su vez, pueden irritar la piel y provocar contracturas, especialmente si el elástico se coloca a la altura de la cintura. No debemos olvidar que por su diseño y sus características, la calza prácticamente se adhiere a nuestro cuerpo, sin dejar espacios intermedios, y esto puede favorecer que se acumulen las sustancias que el organismo desecha por medio del sudor, además de provocar retención de líquidos, dos de las causas más importantes de la celulitis.

Calza mujeres gimnasia

La calza ofrece una gran comodidad para hacer gimnasia


En el caso específico de la mujer, el abuso de la calza y otras prendas similares pueden contribuir con las infecciones de orina, porque las bacterias que se encuentran en el ano se mueven con mayor facilidad hacia la vagina. Esto sin olvidar del aumento considerable de humedad y calor en la zona genital, un escenario que da lugar a la reproducción de hongos.

En los hombres, la calza puede afectar negativamente su fertilidad. Si bien todavía la medicina no ha concluido sus estudios en torno a este riesgo, se cree que el ya mencionado aumento de temperatura en la zona genital puede reducir la producción de espermatozoides y su calidad.

Referencias

Autores: Julián Pérez Porto y Ana Gardey. Publicado: 2020. Actualizado: 2021.
Definicion.de: Definición de calza (https://definicion.de/calza/)

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