Definición de ducha

El vocablo italiano doccia, que puede traducirse como “caño de agua”, derivó en el francés douche. Este término, a su vez, llegó al castellano como ducha: el acto y el resultado de duchar.

Ducha

Este verbo (duchar), a su vez, refiere a mojar o mojarse con agua que cae desde arriba, generalmente con el objetivo de lavarse o refrescarse. Tomar una ducha o darse una ducha, por lo tanto, equivale a bañarse.

Se llama ducha, en definitiva, a la caída de agua sobre el cuerpo con la finalidad del limpiarlo. Dicha caída puede realizarse a través de un chorro o como lluvia. El aparato que permite llevar a cabo este proceso también se conoce como ducha.

Por ejemplo: “Tomaré una ducha antes de cenar”, “La acumulación de sarro está bloqueando la salida de agua de la ducha”, “Estaba tomando una ducha cuando sonó el teléfono, por eso no pude atender tu llamado”.

La principal característica de la ducha es que el sujeto permanece de pie bajo el agua, a diferencia de lo que ocurre cuando alguien se da un baño de inmersión. Con la ducha, por otra parte, el agua que cae no se acumula sino que se dirige hacia el desagüe de manera directa.

En una vivienda, la ducha se encuentra en el cuarto de baño, protegida por una cortina o una mampara para que el agua no moje el resto del ambiente. También existen las duchas públicas en gimnasios, clubes deportivos, piscinas y otros sitios. Según el lugar y la costumbre, la persona se puede duchar desnuda o con traje de baño.

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Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2017.
Definicion.de: Definición de ducha (https://definicion.de/ducha/)