Definición de fragancia

La etimología de fragancia nos lleva al latín fragrantia. De acuerdo al diccionario de la Real Academia Española (RAE), un fragancia es un olor agradable y suave.

Fragancia

Por ejemplo: “Amo la fragancia de los jazmines”, “La fragancia de la menta fresca me remonta a la casa de mis abuelos, que tenían una huerta llena de hierbas aromáticas”, “La dulce fragancia llamó la atención del joven, que no dudó en dirigirse hacia el fondo del bar”.

En el lenguaje coloquial, fragancia se emplea como sinónimo de olor, aroma o perfume. Para la RAE, un olor es una impresión registrada por el olfato; perfume y aroma, en tanto, pueden ser olores muy agradables. Un perfume, además, es una sustancia que se emplea para aromatizar.

De este modo, el uso más habitual de fragancia se vincula al producto aromático comercializado para producir buen olor. Las fragancias pueden ser corporales (el producto se aplica sobre el cuerpo), ambientales (se usan para perfumar el ambiente) o de otro tipo (para la ropa, para el automóvil, etc.).

Los orígenes de las fragancias, en este sentido, son muy antiguos. Ya en la prehistoria el ser humano comenzó a descubrir los diversos aromas que generaban elementos naturales y a utilizarlos con fines rituales o de otro tipo.

Las fragancias florales están entre las más apreciadas. Existe una infinidad de productos que imitan el aroma de las rosas, los jazmines, las orquídeas y otras flores para que las personas puedan emplearlos con el objetivo de producir sensaciones placenteras. Las fragancias frutales, sobre todo de frutas como el limón, la uva y la manzana, también son muy populares.

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Referencias

Autor: Julián Pérez Porto. Publicado: 2017.
Definicion.de: Definición de fragancia (https://definicion.de/fragancia/)

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